El Periodista es el canario que trina en la mina para saber que no se escapa el gas letal. Cuando el canario muere, es porque viene la ola mortal – María Teresa Ronderos.
Hoy 16 de diciembre se cumplen dos meses del asesinato del periodista Rafael Moreno, quien dedicaba días enteros a revisar la contratación pública publicada en el SECOP (Sistema Electrónico para la Contratación Pública). El cual es el medio de información oficial de toda la contratación realizada con dineros públicos. Es decir donde explican en qué se gastaron la plata los políticos que gobiernan este platanal.
Quizás rafa, en el lugar en el que se encuentre nunca se imaginó las repercusiones mediáticas que tendría su muerte, algo que al final no sirve de nada porque su asesinato sigue cabalgando en la impunidad soneramente.

Esto más bien lo digo porque unos cuarenta día antes de su asesinato hablamos sobre cómo nos poníamos en la mira de las mafias políticas por denunciar como se roban el erario público, algo a lo que él me respondió… “Primo, usted sabe que hace años estoy preparado para morirme, nunca he sido hombre de miedos y mucho menos de culillos.” Seguido a eso soltó una carcajada quizás para tranquilizarme porque él sabía que yo no estoy preparado para morirme.
¿Quiénes son las mafias políticas?
No son otras que la unión de un alcalde y quienes manejan los hilos de un municipio con contratistas que llegan a las regiones a comprar obras que luego son mal ejecutadas y en muchos casos se convierten en elefantes blancos. Y es ahí donde todo se vuelve peligroso porque si un periodista denuncia una obra y está es intervenida por la procuraduría u otra entidad aparece el verdadero dueño de la plata, ese que desde su hacienda bebiendo whisky y con tipos armados al rededor señala a ese “sapo” hay que callarlo y asegúrense que le queden tres metros de tierra en el pecho.
Hace poco conversando con un político poderoso de la región, me dijo!, “…Mira, yo acepto que un periodista me critique en su medio de comunicación, pero que me denuncie ante las autoridades eso sí se sale de lo normal….” No sé a qué se quiso referir con normal.
Continuando la charla, me aseguró que las obras de infraestructura en la región deben hacerse con materiales no certificados para que quede algo de platica y así poderle cumplir a los miles que votaron por él. Lo dijo con tal elocuencia y convicción que en ese momento no supe que decirle y más bien seguí tomándome un café que tenia en la mano.
¿Qué pasará con la prensa en el sur de Córdoba ?
Los periodistas tenemos dos opciones, quedarnos callados en los casos de corrupción en especial los de infraestructura o esperar a los de la moto poseídos por el aguijón de la muerte.
Me parece curioso que desde el asesinato de Rafael Moreno, nunca más ha salido a la luz pública ningún contrato sospechoso o alguna denuncia sobre el robo sistemático de las administraciones públicas del Sur de Córdoba.
Todos ahora son honestos, o más bien están quedándose con los dineros públicos pero sin ninguna piedra en el zapato y el dueño del billete de los contratos sigue bebiendo whisky en su hacienda tranquilamente porque el “sapo” ya está muerto.

Si alguien me pregunta si alguna denuncia de rafa, o de algún periodista del Sur de Córdoba ha valido la pena, mi respuesta es que “NO..!, Ellos al final se quedan con la plata y nuestros hijos se quedan huérfanos.“
Lo peor de nuestra sociedad es que cuando un periodista denuncia un acto de corrupción salen a insultarlo y a ofrecerle plomo como si él ladrón fuera el periodista y sin sonrojarse canonizan al delincuente.
Este 24 de diciembre quien ordenó la muerte de rafa estará brindando y celebrando porque es más rico y se alegrará rodeado de sus remoras y quizás alcé una copa y diga como acostumbra ” A mi él que me la hace, me la paga ”
A quienes defendió rafa, poco a poco se olvidaran de él, solo nos acordaremos con nostalgia y dolor sus familiares, esos que siempre tenemos un buen recuerdo en la mente para tenerlo presente.
















