Montelíbano, Córdoba. El abogado Álvaro Guillermo Pérez Romero, apoderado judicial de los concejales Carmen Gueto López, Misael Villarreal y Leonardo Patiño Díaz, se pronunció públicamente para rechazar lo que calificó como “acciones sistemáticas de acoso institucional y presión política” por parte del alcalde Gabriel Calle Demoya contra los miembros del Concejo Municipal de Montelíbano.
En un comunicado dirigido a la opinión pública, el jurista explicó que el mandatario presentó una nueva denuncia ante la Procuraduría General de la Nación contra los tres cabildantes, luego de que estos se abstuvieran de aprobar un proyecto de acuerdo que, según los concejales, tenía vicios de inconstitucionalidad e inconveniencia para el municipio.
“Cada vez que los concejales cumplen su deber de analizar y debatir los proyectos, el alcalde responde con amenazas de denuncia y con el uso instrumental de los organismos de control como mecanismos de intimidación”, afirmó Pérez Romero.
El abogado señaló que el alcalde pretende “gobernar a la fuerza, imponiendo su voluntad sobre el Concejo” a través de un esquema de presión y miedo, lo que constituye según el comunicado una vulneración directa a la autonomía del órgano deliberativo.
“Los concejales no están subordinados al alcalde. Su función es ejercer control político, revisar la legalidad y conveniencia de los proyectos y representar a la ciudadanía con independencia y criterio”, enfatizó el apoderado.
El comunicado concluye exigiendo respeto y garantías para el ejercicio autónomo del Concejo Municipal, y hace un llamado a las autoridades competentes para que tomen medidas frente al presunto uso abusivo de denuncias disciplinarias como retaliación política.
“La democracia no puede construirse sobre el miedo, la presión ni el abuso de poder”, subrayó Pérez Romero.
Este pronunciamiento se suma a una serie de episodios de tensión entre el alcalde Gabriel Calle Demoya y varios concejales del municipio, quienes aseguran que estas denuncias buscan deslegitimar el control político y limitar la independencia del cabildo.
















