La investigación en torno al deceso de María Fernanda Benítez, la adolescente de 17 años que se encontraba en estado de gestación y cuyo cuerpo fue hallado el pasado 27 de mayo en Coronel Oviedo, continúa arrojando detalles preliminares que orientan las pesquisas. El hecho ocurrió en Paraguay.
Según el comisario David Delgado, encargado de la investigación, los primeros hallazgos sugieren que el presunto autor del hecho no habría utilizado combustible líquido para incinerar a la víctima. La quema, al parecer, se realizó con elementos naturales como pasto y ramas secas. En la vivienda del principal sospechoso, Bernardo, no se encontró ningún bidón de combustible o químico acelerante de la combustión. “En el lugar no se visualizó bidón ni elemento alguno utilizado para el transporte de combustible. Tampoco se levantó acelerante químico alguno del sitio. Creemos que los acelerantes utilizados fueron naturales: pastos y basuras”, precisó el comisario a la 1080 AM.
Todos los elementos recolectados están siendo analizados por los investigadores para reforzar la hipótesis sobre lo ocurrido con la estudiante. Hasta el momento, el teléfono celular de la fallecida no ha sido localizado, un elemento que, según Delgado, no ha aportado datos relevantes hasta ahora.

El comisario también se refirió a las diligencias para determinar el grado de participación del padre del sospechoso, un agente penitenciario. Se ha confirmado que el padre compró combustible en un bidón, pero esta acción se habría dado el viernes, posterior al suceso, y con el propósito de realizar reparaciones a un vehículo de la penitenciaría bajo su cargo. En principio, se cree que el padre no tendría una vinculación directa con el hecho, aunque la situación aún está bajo análisis.
María Fernanda Benítez, quien había sido reportada como desaparecida, fue encontrada cinco días después, con el 70 por ciento de su cuerpo afectado por el fuego en un terreno baldío. El caso ha sido clasificado como un feminicidio, generando una fuerte reacción nacional contra la violencia de género. Las investigaciones preliminares apuntan directamente a su pareja sentimental, Bernardo, y a una amiga cercana de Fernanda, quienes son los principales sospechosos.
El médico forense Pablo Lemir, quien realizó la necropsia, reveló datos preliminares impactantes: María Fernanda Benítez presentó intoxicación por monóxido de carbono, lo que sugiere que aspiró el humo del fuego que ocasionó su deceso, indicando que presuntamente la joven se encontraba con vida al momento de la quema. Además, presentaba golpes en la cabeza y en los brazos. La joven estaba embarazada, con un bebé de entre 12 y 14 semanas (equivalente a unos seis meses de gestación).
El especialista aclaró que estos resultados son preliminares y que la investigación se profundizará para determinar la causa exacta de la pérdida de vida. “Todavía no tenemos los resultados del estudio que se llama carboxihemoglobina, tenemos solamente características externas que nos hace presuponer esa intoxicación por monóxido de carbono”, explicó Lemir. Remarcó que los golpes visibles en la cabeza son vitales, y aunque se determinaron fracturas en el brazo derecho, aún se desconoce si ocurrieron antes o después del deceso.
Leonardo Benítez, padre de la menor, comentó a medios locales que compañeras de Fernanda indicaron que ella aparentemente estaba embarazada y que, junto con su novio, fueron a una farmacia que realiza procedimientos de interrupción del embarazo no autorizados. Al parecer, la joven habría ido bajo amenazas, y su novio le habría retirado el celular para evitar que pidiera ayuda. Según esta versión, el resultado del procedimiento no fue el esperado, y la joven se sintió mal, perdiendo la vida en la vivienda del padre del adolescente. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado al terreno baldío frente a la casa, donde se intentó la quema.
















