Seth B. Carnes, de 47 años, admitió este lunes ante un tribunal texano haber asesinado a sus padres con una escopeta en enero pasado, tras una violenta discusión porque ellos insistían en que tomara un somnífero.

El sangriento episodio ocurrió en la madrugada del 8 de enero de 2024 en una vivienda de la cuadra 300 de County Road 317, cerca de Austin. Según el portal Law&Crime, Carnes —quien vivía en el garaje de la casa— disparó primero contra su madre, Susan H. Carnes (74), maestra jubilada, y luego contra su padre, Alfred “Burt” Carnes (74), un exjuez respetado en la comunidad.
La policía llegó al lugar tras una llamada al 911 y encontró a Seth fuera de la casa, quien confesó de inmediato: “Acabo de matar a mis padres”. Sin embargo, su declaración formal de culpabilidad se concretó apenas esta semana.
En su testimonio, Carnes reveló que disparó contra su madre porque creyó que ella “intentaba drogarlo” con la pastilla. Al salir de la habitación, se encontró con su padre en el living y, en un acto de violencia incomprensible, decidió “rematarlo” con la escopeta Remington 870 que guardaba en su cuarto.

El fiscal de distrito Shawn Dick aseguró que la confesión garantiza que Carnes “responda por este crimen desgarrador”. En un comunicado, recordó que las víctimas eran “figuras queridas y admiradas” en Georgetown, donde dedicaron décadas de servicio: él como juez, ella como maestra.
“Nada devolverá a los Carnes, pero esperamos que esta resolución dé un cierre a la familia y la comunidad”, añadió el fiscal.
















