Con bastones de mando y ollas en mano, tres familias de las 207 núcleos familiares desplazados hace 20 años han retornado a sus tierras en la vereda de Montevideo, municipio de Puerto Libertador, Córdoba. Este emotivo regreso marca el inicio de la reconstrucción de sus hogares, costumbres y arraigo, después de haber sido despojados y forzados a vivir en tierras improductivas y desconocidas.

Montevideo, ubicada a solo 10 kilómetros de la zona urbana de Puerto Libertador (Bijao) y a 167 kilómetros de la capital de Córdoba, solía ser hogar de 67 familias de tres apellidos distintos que vivían en armonía. Sin embargo, la llegada de una multinacional minera, especializada en la extracción de 11 minerales, destruyó su modo de vida. La empresa supuestamente reubicó a 24 hogares, pero provocó el desplazamiento de 43 familias, resultando en la pérdida de más de cinco vidas. Hasta la fecha, no existe un informe claro y contundente de la fiscalía sobre estos eventos.

Hoy, dos décadas después, las nuevas generaciones y los sobrevivientes de Montevideo han decidido recuperar sus territorios y tierras. Con la esperanza de que en los próximos días se establezcan mesas de discusión y diálogo efectivo, estas familias buscan que el estado repare el daño causado y formalice la restitución de sus tierras.
















