El secretario de Infraestructura de Montelíbano, Benjamín Suárez, y la concejal Carmen Güeto, han expresado declaraciones contrapuestas tras un reciente llamado a control político en el Concejo Municipal, lo que ha causado un debate sobre la gestión administrativa y el rol de los ediles. La situación surge a raíz de un proyecto no aprobado para el parque de La Candelaria y las posteriores acciones de control político.
Benjamín Suárez, secretario de Infraestructura, afirmó que la concejal Güeto presentó un proyecto para el parque de La Candelaria. Este proyecto fue revisado y se le hicieron observaciones por un costo elevado y la falta de firmas originales de los profesionales. Debido a estas inconsistencias, el proyecto no recibió aprobación.
El secretario expresó su sorpresa ante el llamado a control político, considerando que la relación durante la presentación del proyecto fue cordial. “Me extraña de que, a pesar de que hubo una relación cordial durante la presentación del proyecto, la atención siempre fue cordial para ella, y hoy en día me está haciendo un llamado a control político”, declaró Suárez. Añadió que se siente “acosado y presionado”, sugiriendo que la situación podría derivarse de la no aprobación del proyecto.
Suárez concluyó su intervención indicando la postura de su oficina: “Recuerden que esta oficina no cede ante chantajes ni ante presiones y que siempre vamos a actuar con transparencia y pensando en la comunidad”. Estas declaraciones fueron expresadas por el funcionario en el medio local El Lente.Co.
Caribe Noticias 24/7 consultó a la cabildante, quien, por su parte, enfatizó que el Concejo Municipal está compuesto por 15 concejales. Explicó que el reciente llamado a control político fue una decisión colegiada, votada por 11 ediles, y no una iniciativa individual. “Yo no soy quien maneja el Concejo Municipal”, afirmó Güeto, desmintiendo la idea de un ataque personal.
La concejal indicó que el Concejo decidió citar a secretarios de despacho para revisar sus tareas, dado que en el periodo actual no llegaron proyectos a tiempo para su estudio. Güeto se definió como una concejala “centrada que trata de hacer bien su trabajo, de hacer control a una administración que tiene cosas por mejorar”.
Güeto rechazó la insinuación de un ataque personal contra el alcalde, recordando que el año anterior no le otorgó facultades por considerar un proyecto inadecuado. “Esto no es un ataque personal contra nadie, es un Concejo de 15 concejales haciendo control político para revisar que en la administración municipal las cosas se están haciendo bien”, concluyó.
Las declaraciones de ambos funcionarios muestran las complejidades de la fiscalización administrativa y el ejercicio del control político en Montelíbano, donde la transparencia y el bienestar ciudadano son los argumentos centrales de ambas partes.
















