La Policía Nacional encontró dos lanzagranadas rusos en el centro de Bogotá el 20 de febrero, dos días después de que el presidente mencionó un posible acto contra su vida con arm4s similares. Documentos y declaraciones, conocidos por Caribe Noticias 24/7, indican que se dieron instrucciones para no abrir una investigación judicial y minimizar el hallazgo, lo que suscita interrogantes sobre el protocolo de manejo de este material bélico.
El hallazgo se produjo el pasado 20 de febrero, a las 10:10 de la mañana, en un separador de la calle sexta, entre carreras 23 y 24, en el centro de Bogotá. A pesar de la naturaleza de los elementos encontrados, la Policía no emitió un comunicado público sobre estos hechos, que permanecieron sin conocimiento general hasta su reciente revelación.
El teniente Julián Correa, jefe antiexplosivos de la Policía Metropolitana, y un equipo de la SIJIN, llegaron al sitio para verificar los elementos. Confirmaron que se trataba de dos lanzacohetes RPG 22 de fabricación rusa. Uno de ellos ya había sido utilizado, mientras que el segundo, aunque no accionado, parecía funcional.
Se especificó que los RPG 22 disp4ran munición capaz de penetrar blindajes de hasta 50 centímetros. Al menos uno de los lanzadores de cohetes tenía el potencial de afectar una aeronave a baja altura, según la información técnica.

Los informes que ahora tiene la Procuraduría General de la Nación señalan que este material bélico no entró en cadena de custodia ni fue rotulado o embalado. Esta decisión habría sido tomada por el comandante de la estación de policía Mártires, el teniente coronel Freddy Muñoz Rodríguez, lo que resultó en la ausencia de una noticia crim¡nal formal.
Las comunicaciones radiales por el canal disponible 5 son el único soporte de lo actuado, conforme a las instrucciones dadas por el teniente coronel Muñoz Rodríguez. Él habría ordenado la entrega de los elementos al teniente Julián Correa, quien los retiró en un vehículo institucional. La Procuraduría General investiga una denuncia contra el teniente coronel Muñoz por presuntamente omitir los anuncios públicos y judiciales.
El jefe de inteligencia de la policía de Bogotá, teniente coronel César Ronaldo Vides, y el comandante de la fuerza disponible, teniente coronel Eduardo Esteves Vargas, fueron informados del hallazgo y la aparente funcionalidad de uno de los lanzacohetes. La oficina de comunicaciones de la policía, al ser consultada, respondió que el material correspondía a lanzacohetes rusos, pero que eran “simplemente basura” por haber sido utilizados.
Este suceso genera cuestionamientos sobre los protocolos de manejo de material bélico y la divulgación de información relevante para la seguridad pública. La Procuraduría General de la Nación continúa con la investigación para determinar las responsabilidades.
















