La Asociación de Maestros de Córdoba (Ademacor) ha emitido una preocupante declaración acerca del creciente panorama de violencia e inseguridad que enfrenta el gremio docente en el departamento. Según cifras, actualmente 54 profesores se encuentran amenazados, y 28 han sido víctimas de extorsión.
Jorge Bruno, presidente de Ademacor, destacó la urgencia de la situación y señaló que las denuncias pertinentes ya se han presentado. Asimismo, solicitó garantías a los alcaldes y a la gobernación para que los maestros puedan ejercer sus funciones en un entorno seguro.
“Las escuelas deben ser territorios de paz, donde los docentes orienten procesos de formación integral, democracia y respeto por la vida”, enfatizó Bruno, subrayando el papel esencial de los educadores en la sociedad.
A pesar de las cifras ya alarmantes, se estima que existe un subregistro de casos, ya que algunos maestros no denuncian por temor a represalias. La mayoría de los educadores amenazados se concentran en instituciones rurales de difícil acceso, donde la extorsión a veces se convierte en amenazas directas si no se satisface lo exigido.
Ante este escenario de zozobra, Ademacor ha solicitado al Gobierno Nacional la revaluación del decreto relacionado con docentes amenazados, considerando que no aborda adecuadamente la raíz del problema. Además, instaron a la Gobernación a brindar garantías para que estudiantes y maestros puedan llegar de manera segura y digna a las aulas.
“No sabemos quiénes están detrás de las amenazas. Hacemos las denuncias, pero son los organismos competentes los que deben investigar”, afirmó Bruno, rechazando categóricamente toda forma de violencia contra la comunidad educativa en Córdoba.
El líder sindical destacó que este fenómeno también afecta a zonas urbanas, subrayando la importancia de coordinar acciones entre la Gobernación, los municipios y el Ministerio de Educación para garantizar la protección efectiva de los docentes.















