Hoy se cumplen 34 años de la masacre de Mejor Esquina, un corregimiento del municipio de Buenavista, Córdoba, donde un grupo paramilitar conocido como “Los Magníficos” asesinó a 27 personas, incluyendo un niño de 10 años, en una brutal incursión armada que sembró el terror en la comunidad.
La noche del 3 de abril de 1988, los paramilitares irrumpieron en la población, disparando indiscriminadamente contra los habitantes que se encontraban en la plaza principal. En pocos minutos, la alegría de la celebración del Domingo de Resurrección se convirtió en un escenario de horror y dolor.
A pesar de las tres décadas y media que han pasado, la masacre de Mejor Esquina sigue impune. Los responsables materiales e intelectuales de este crimen de lesa humanidad aún no han sido condenados, y las familias de las víctimas siguen esperando justicia.
Un capítulo oscuro en la historia de Colombia
La masacre de Mejor Esquina es uno de los episodios más oscuros del conflicto armado colombiano. Este crimen, junto a miles de otros, hace parte de un legado de violencia y dolor que ha marcado a la sociedad colombiana.

Las víctimas: rostros y nombres que no se olvidan
Entre las víctimas de la masacre de Mejor Esquina se encontraban campesinos, jornaleros, líderes comunitarios y un menor de edad. Sus nombres y rostros son un recordatorio constante de la crueldad del conflicto y la necesidad de verdad, justicia y reparación.
En este aniversario, las organizaciones sociales, de derechos humanos y las familias de las víctimas hacen un llamado a la memoria y la acción. Es necesario que este crimen no quede en el olvido y que los responsables sean llevados ante la justicia.
Las familias de las víctimas de la masacre de Mejor Esquina no se rinden. A pesar del dolor y la impunidad, siguen luchando por la memoria de sus seres queridos y por un futuro donde la violencia y la injusticia no tengan cabida.
















