Luis Fernando Rosas, exsecretario de Cultura condenado por corrupción, ha enviado una carta al presidente Gustavo Petro proponiendo una amnistía y perdón político para individuos condenados por corrupción o relacionados con el conflicto armado, sin necesidad de pertenecer a tribunales transicionales como la JEP o Justicia y Paz.
La misiva cuestiona la exclusión de ciertos sectores de los procesos de paz: “¿Si están ofreciendo posibilidades para resarcir sus culpas a actores complejos del conflicto, por qué no hacerlo a otros sectores políticos, militares y sociales que no han sido señalados por delitos de lesa humanidad y que no comparecen ante la JEP?”.
Rosas propone un proyecto de ley que otorgaría al presidente la facultad de conceder perdones judiciales “en los casos en que este beneficio contribuye de modo haciente a los fines de la política de paz total”. El perdón anularía condenas y sanciones, archivaría investigaciones en curso y restauraría derechos políticos.
Un equipo jurídico presidencial analizaría los casos buscando “errores jurisdiccionales y la instrumentalización de la justicia politizada”. Aquellos perdonados por delitos contra la administración pública tendrían que resarcir los daños para levantar inhabilidades. El incumplimiento o la reincidencia revocaría los beneficios.
La propuesta de Rosas ha generado controversia, con críticos argumentando que socava la lucha contra la corrupción y la impunidad. Se espera un debate público sobre la iniciativa y su posible impacto en la política de paz total del gobierno.
















