La región del Darién, ubicada entre Colombia y Panamá, se ha convertido en una de las zonas más peligrosas del mundo para migrantes que buscan llegar a Estados Unidos.
En los últimos años, miles de personas han intentado cruzar esta selva tropical, pero la mayoría de ellas se han enfrentado a todo tipo de peligros y riesgos, incluyendo la muerte, el abuso sexual y el robo.
En respuesta a esta crisis migratoria, el Defensor del Pueblo de Colombia, Carlos Camargo, y el Defensor del Pueblo panameño, Eduardo Leblanc, realizaron una visita conjunta a la región del Darién para verificar la situación de derechos humanos de los migrantes y buscar alternativas para enfrentar la crisis migratoria.

Según las autoridades de Panamá, desde principios de este año, han pasado por el Tapón del Darién un total de 97.624 migrantes. La mayoría de ellos son de origen venezolano, seguidos por haitianos, ecuatorianos, chinos e indios. Muchos de ellos han sido víctimas de delitos y abusos por parte de grupos delictivos que operan en la zona.
Historias dolorosas de los migrantes
Durante su visita, los defensores del Pueblo de Colombia y Panamá se reunieron con migrantes que les contaron sus historias de dolor y sufrimiento. Muchos de ellos habían sido asaltados, estafados y sometidos a maltrato psicológico y físico por parte de los delincuentes que operan en la zona.
Algunos migrantes informaron que habían visto cadáveres a lo largo del camino, lo que sugiere que la zona es extremadamente peligrosa. Otros denunciaron el abuso sexual de mujeres, incluso menores de edad, durante el recorrido.
Los defensores del Pueblo de Colombia y Panamá expresaron su preocupación por la situación de los migrantes y pidieron a la comunidad internacional que tomara medidas concretas para evitar que el Tapón del Darién siguiera siendo un corredor de muerte y dolor.
Alerta binacional para generar conciencia sobre la migración
En respuesta a esta crisis migratoria, los defensores del Pueblo de Colombia y Panamá emitieron una Alerta Binacional para generar conciencia sobre la migración y pedir a las instituciones que unan sus esfuerzos para ayudar a los migrantes.
Según Eduardo Leblanc, el Defensor del Pueblo panameño, el objetivo de la alerta binacional es concientizar a las personas sobre el hecho de que migrar no es un delito. También dijo que se deben tomar medidas concretas para ayudar a los migrantes y evitar que se enfrenten a peligros innecesarios.
Por su parte, Carlos Camargo, el Defensor del Pueblo de Colombia, dijo que se deben implementar políticas de desarrollo para abordar las causas subyacentes de la migración, como la pobreza y la falta de oportunidades en los países de origen.
















