El Hospital General de Massachusetts ha dado de alta al paciente de 62 años, Rick Slayman, que se convirtió en el primer ser humano en recibir un riñón de un cerdo modificado genéticamente.
El trasplante, que se llevó a cabo el 21 de marzo, ha sido considerado un éxito rotundo. El órgano del animal funciona exactamente como esperan los médicos y realiza las funciones normales de un riñón.
Sin embargo, los médicos se mantienen cautelosos y evitan dar un pronóstico a largo plazo. Simplemente señalan que Slayman “se está recuperando y, por lo tanto, se va a casa para continuar el tratamiento con su familia”.
El cirujano a cargo del trasplante, Tatsuo Kawai, ha expresado que su equipo cree que el riñón de cerdo funcionará durante al menos dos años. Winfred Williams, otro médico especialista en riñones, ha añadido que si el órgano falla, Slayman podría volver a la diálisis.
Este experimento marca un hito importante en el campo de los xenotrasplantes, que buscan curar a pacientes humanos con células, tejidos u órganos animales. Durante décadas, este tipo de procedimientos no tuvieron éxito, ya que el sistema inmunológico humano rechazaba de inmediato el tejido animal extraño.
Los avances recientes, como la modificación genética de cerdos para que sus órganos sean más compatibles con el cuerpo humano, han renovado las esperanzas de que los xenotrasplantes puedan ayudar a solucionar la escasez de órganos donados.
En Estados Unidos, más de 100.000 personas se encuentran en la lista de espera para un trasplante, la mayoría de ellas pacientes renales. Miles de personas mueren cada año antes de recibir el órgano que necesitan.
Los cerdos se han utilizado durante mucho tiempo en la medicina humana para diferentes procedimientos, como injertos de piel y la implantación de válvulas cardíacas. Sin embargo, el trasplante de órganos enteros es un proceso mucho más complejo que el uso de tejido altamente procesado.
El riñón implantado en Slayman fue proporcionado por la empresa eGenesis de Cambridge, Massachusetts. El cerdo fue modificado genéticamente para eliminar genes dañinos y agregar ciertos genes humanos que mejorarían la compatibilidad con el receptor.
Este caso representa el mayor éxito hasta la fecha en los intentos de trasplantar riñones de cerdo a humanos, muchos de ellos realizados de forma experimental en donantes con muerte cerebral. En el pasado, dos hombres recibieron trasplantes de corazón de cerdo, pero ambos terminaron falleciendo.
















