El alcalde de Puerto Libertador, Ramón Rubio, fue suspendido de sus funciones por el Consejo de Estado como medida cautelar, en el marco de un proceso judicial en su contra por una presunta doble militancia. Sin embargo, Rubio se mostró optimista y aseguró que seguirá luchando por el municipio.
En una declaración a medios locales, Rubio expresó su decepción por la decisión del Consejo de Estado, pero afirmó que no significa que haya perdido la batalla. “Esta es una guerra jurídica que vamos a enfrentar con toda la gallardía y la fuerza jurídica”, dijo.
Rubio destacó los logros de su administración durante el corto tiempo que lleva en el cargo, incluyendo la mejora de las vías, la construcción de nuevos buses escolares y la atención a las comunidades campesinas. “No hemos descansado ni un solo día”, dijo.
El alcalde también se refirió a sus planes para el futuro, incluyendo la recuperación del estadio municipal y la implementación de nuevos proyectos para el desarrollo del municipio. “Tenemos muchos proyectos en marcha y no vamos a parar”, dijo.
Rubio pidió a la población de Puerto Libertador que lo siga apoyando en este momento difícil. “Sé que el pueblo está conmigo y juntos vamos a salir victoriosos”, dijo.
Las reacciones a la suspensión de Rubio han sido mixtas. Algunos ciudadanos han expresado su apoyo al alcalde, mientras que otros han cuestionado su gestión. Aún se desconoce cuánto tiempo durará la suspensión de Rubio. Se espera que el Consejo de Estado tome una decisión final sobre el caso en las próximas semanas.
En este momento, se baraja la posibilidad de que un encargado sea nombrado para reemplazar a Rubio de forma temporal o, en su defecto, unas elecciones atípicas.
















