La Gobernación de Córdoba, a través de Aguas de Córdoba, anunció el inicio de la fase final del Acueducto Regional del San Jorge, una obra que promete beneficiar a más de 100 mil habitantes de los municipios de Buenavista, Planeta Rica, Pueblo Nuevo y La Apartada. Este proyecto, que ha estado rodeado de promesas incumplidas y retrasos por más de una década, busca finalmente garantizar el acceso al agua potable en uno de los municipios más necesitados del departamento.
Durante una jornada de supervisión en la planta de tratamiento, delegados del gobernador Erasmo Zuleta Bechara y el equipo técnico de Aguas de Córdoba verificaron los avances y dieron inicio a los trabajos finales. “Han sido más de 10 años de promesas incumplidas, pero hoy estamos aquí para devolverle la confianza a nuestra gente. El agua es un derecho esencial y estamos trabajando sin descanso para que sea una realidad lo antes posible”, afirmó Zuleta Bechara.
El gobernador también anunció que se realizará un seguimiento quincenal para garantizar transparencia y mantener informada a la comunidad. “El San Jorge merece agua, y lo vamos a lograr”, reiteró.
Por su parte, el gerente de Aguas de Córdoba, Mauren Habbid Janna, destacó el apoyo de los alcaldes, medios de comunicación y veedores en la reactivación de la obra, calificándola como “la obra pública más grande que tiene el departamento en estos momentos”. Habbid recordó que la meta de entregar el acueducto en enero de 2024 no se cumplió, pero aseguró que ahora se avanza con un plan claro y recursos asegurados.
La secretaria de Infraestructura departamental, Cilia Tobías, explicó que para reiniciar el proyecto fue necesario superar dificultades administrativas y técnicas. “Gracias al trabajo conjunto entre la Contraloría General de la República, el Ministerio de Vivienda, la Gobernación de Córdoba, los alcaldes de los municipios beneficiados y el equipo técnico de Aguas de Córdoba, logramos priorizar los componentes, asegurar los recursos y definir un plan de acción claro”, señaló.
Desde la Gobernación se hizo un llamado a los contratistas e interventores para que cumplan con el plazo de 10 meses establecido, con el objetivo de entregar la obra en 2025. Sin embargo, la comunidad mantiene escepticismo debido a los múltiples anuncios previos que no se materializaron.
El Acueducto Regional del San Jorge ha sido prometido en varias ocasiones desde su concepción, pero ha enfrentado constantes retrasos por problemas de financiación, contratación y ejecución. Esta nueva fase representa una esperanza para miles de familias que llevan años esperando acceso al agua potable, pero también un desafío para las autoridades, que deben demostrar que esta vez cumplirán con lo prometido.
















