En el municipio de Montelíbano, Córdoba, se encuentra ubicada la reserva natural conocida como isla CVS, un tesoro ecológico de 32 hectáreas que funciona como reserva propiedad de este municipio en la subregión del río San Jorge. Este refugio de vida silvestre y vegetación autóctona se ha transformado en un santuario para el ecoturismo, proporcionando una generación considerable de oxígeno y un hábitat para especies originarias.

No obstante, la estabilidad de esta reserva se ve amenazada por individuos sin escrúpulos que, sin la debida autorización municipal, están deforestando para abrir terrenos destinados al cultivo de pancoger. Además, están extrayendo madera de manera ilícita con fines comerciales, eliminando bosquetes de árboles centenarios como Campanos, Ceibas, Cedro, Roble, Polvillo y otras esenciales para el ecosistema local. Esta intervención irresponsable está provocando la migración forzada de la fauna autóctona, poniendo en riesgo la biodiversidad singular de la región.
Frente a esta situación alarmante, la Fundación Río San Jorge, reconocida por su labor en la defensa del ambiente en sus tres componentes fundamentales: ecológico, cultural y social, alza la voz y hace un llamado enérgico a las autoridades de orden nacional, departamental y local. Es imperativo que se tomen medidas inmediatas para detener la depredación de la isla CVS y garantizar su recuperación.
La fundación resalta la importancia ecoambiental de la isla CVS, que no solo beneficia a la biodiversidad local, sino que también es vital para la comunidad de Montelíbano. La isla no solo es un pulmón verde que contribuye a la producción de oxígeno, sino también un recurso invaluable para el turismo sostenible y la educación ambiental.

Las autoridades deben actuar de manera decidida, imponiendo sanciones severas a quienes están detrás de esta intervención ilegal. Asimismo, es crucial implementar medidas de restauración y conservación que permitan revertir los daños causados y aseguren la preservación a largo plazo de la isla CVS.
La isla CVS no puede convertirse en un símbolo trágico de la degradación ambiental. La Fundación Río San Jorge hace un llamado a la ciudadanía a unirse en la defensa de este tesoro natural y a presionar a las autoridades para que actúen de manera inmediata. El destino de la isla CVS y su invaluable contribución al equilibrio ambiental de Montelíbano está en juego.
















