La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) ha iniciado una intervención en el Cementerio Central de Apartadó, con el objetivo de encontrar y identificar los restos de personas desaparecidas durante el conflicto armado. Este proceso, respaldado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), se llevará a cabo hasta el 14 de junio y se espera contar con la colaboración de los familiares de los desaparecidos y de la comunidad en general.
La UBPD hace un llamado urgente a los familiares que sospechen que sus seres queridos podrían estar inhumados en este cementerio, especialmente en el pabellón Ángel de Mi Guarda 1. Los interesados deben acercarse al lugar entre las 7:30 a.m. y las 4:00 p.m., donde un equipo de investigadores estará recibiendo información y solicitudes de búsqueda fundamentales para la identificación de los cuerpos.
“Es necesario que durante la intervención los familiares y personas que conozcan sobre hechos de personas desaparecidas, que fueron inhumadas en el pabellón Ángel de Mi Guarda 1, se acerquen al cementerio y ofrezcan información que aporte a la investigación y la identidad final de los cuerpos que allí se encuentran”, señaló la UBPD en un comunicado.
La intervención se realiza en cumplimiento del Auto SRVNH-04/01-228 emitido por la JEP el pasado 22 de mayo, que ordena la intervención técnico-forense en el Cementerio Religioso Municipal de Apartadó. Esta medida se tomó tras recibir información valiosa relacionada con hechos investigados en la Situación Territorial de Urabá.
La investigación de la UBPD ha revelado que en el pabellón Ángel de Mi Guarda 1, construido en 2007, se registraron ingresos de cuerpos de personas desaparecidas provenientes de diversos municipios de Chocó, Córdoba y Antioquia hasta el año 2016. Entre estos municipios se encuentran Riosucio, Carmen del Darién, Juradó, Bojayá, Turbo, Murindó, el corregimiento San José de Apartadó y, notablemente, Tierralta.
Tierralta, en el departamento de Córdoba, es uno de los municipios más afectados por el conflicto armado en el departamento. Muchos de sus habitantes fueron víctimas de desapariciones forzadas y violencia, y se presume que varios de ellos podrían estar entre los cuerpos inhumados en el cementerio de Apartadó. La colaboración de las familias de Tierralta y de las otras localidades es crucial para avanzar en la identificación y devolver la dignidad a las víctimas.















