El municipio de Montelíbano podría enfrentar nuevamente una crisis en el suministro de agua potable debido a una deuda de 2.000 millones de pesos que mantiene Jaguazul, la empresa encargada del servicio, con la compañía Afinia. Según informó el medio Panorama del San Jorge, 900 millones de esta deuda corresponden al consumo facturado en el año 2024.
Aunque las empresas prestadoras de servicios domiciliarios, como Jaguazul, están protegidas constitucionalmente contra la suspensión del suministro eléctrico, Afinia advirtió que la terminación del contrato por incumplimiento de pagos es una medida legal viable.

De tomarse esta decisión, Jaguazul tendría que recurrir a un nuevo operador para adquirir energía, lo que implicaría asumir un doble costo: la compra de energía y el pago por el uso de la infraestructura existente. Este escenario podría traducirse en un aumento de las tarifas para los usuarios finales, afectando aún más a la comunidad.
Mientras se resolvería el proceso de encontrar un nuevo proveedor, Montelíbano correría el riesgo de quedarse sin agua potable por un periodo indefinido. Este posible desabastecimiento genera preocupación entre los habitantes, quienes ya vivieron recientemente una crisis similar debido a fallas en la planta de bombeo, ocasionadas por la falta de mantenimiento preventivo y correctivo.
















