El primer golpe, es la advertencia de la tragedia que te espera
Montería: las hijas de estas dos madres que hoy sufren su triste final, antes de ser asesinadas habían confesado a sus progenitoras maltratos físicos por parte de sus maridos, algo que las tenía cada día más cerca de la separación definitiva de sus parejas conyugales.
Curiosamente ante de que ellas dieran ese importante paso de alejarse de los supuestos maltratadores, resultaron asesinadas en extrañas circunstancias que hoy son materia de investigación y por cuyos crímenes aún no hay capturados pese a existir evidencia materiales probatorias en contra de quienes fueron sus parejas, algo que recalcan los familiares de las víctimas cada vez que cuentan esta lamentable y trágica historia.
Sofia una joven con gran proyección y liderazgo
Sofía Elena Sánchez Montiel, era una joven de 23 años de edad, su perfil y capacidad de liderazgo la llevó hacer edil de su natal Montería, Sofia, fue asesinada de un tiro de escopeta, al parecer, a manos de su marido José Daniel Julio Urango, de 22 años de edad.
En una primera versión los familiares afirmaron a las autoridades que todo había sido un accidente desafortunado y por ello inicialmente al joven no lo denunciaron penalmente por el homicidio.
Sofia y José Daniel, vivían en Cereté, Córdoba y el fin de semana de la tragedia se encontraban de paseo en casa de los padres de José Daniel, la cual está ubicada en la vereda Santa Clara, corregimiento Morindó La Iguana, jurisdicción del municipio de Montería. Un estallido al medio día anuncio la tragedia y posterior muerte de Sofía
Pasaron cinco meses del fatídico hecho para que la madre de la joven edil rompiera el silencio y decidiera contar que ella sí tuvo el valor de denunciar ante la Fiscalía el caso, ya que, tenía otra versión que contar a las autoridades pues su hija era víctima de violencia intrafamiliar por lo cual en una conversación le pidió que si se podía ir a vivir con ella porque pensaba separarse de marido, José Daniel Julio.
Pero la joven Sofía al final prefirió acompañar a José Daniel, al paseo a casa de sus suegros del cual no regresaría con vida convirtiéndose en ese momento en la mujer número 11 asesinada en Córdoba en lo que iba hasta mayo del 2022.
El caso está abierto y se conoció extraoficialmente que la Fiscalía no está ahorrando esfuerzos para investigar a fondo lo que pasó el día de la muerte de Sofia, ya que, podrían estar ante un caso de feminicidio. Sin embargo aún no hay capturado por el crimen y la duda sobre si fue o no un accidente está en la mente de los investigadores y de la madre de la joven edil.
María Angélica Valencia una esteticista que desapareció y nadie conoce su paradero
Caso similar denunció ante las autoridades en Montería, Nora Rodríguez, madre de María Angélica Valencia, la esteticista desaparecida de su casa en el corregimiento Los Garzones, de Montería, Córdoba.
Su hija hace años venía siendo víctima de maltratos físicos por parte de su marido Bladimir Rojas Arizal, un militar pensionado de Montería con el que la mujer se conoció en Caquetá y con el que vivió parte de su matrimonio en Bogotá.
“Allá, él casi le saca un ojo de un golpe y le lesionó un brazo. Yo le dije: déjalo, lo denunciamos y ella pese a que pensó separarse volvió con el marido por sus tres hijos y ahora están desaparecidos ella y él”, narró Nora Rodríguez.
La angustiada madre vive un doble drama: su hija está desaparecida y ahora se esperan los resultados de ADN para saber si el cuerpo decapitado y desmembrado hallado descompuesto en el río Sinú corresponde al de su hija para poderle darle cristiana sepultura en Florencia, Caquetá.
Dos historias, dos tragedias que tienen en común un claro sufrimiento de violencia intrafamiliar que sus víctimas jamás decidieron denunciar y hoy son sus progenitoras las que piden a gritos que se esclarezca lo sucedido porque hay muchas dudas en medio de las historias contadas.
















