Habitantes de 12 veredas de Tierralta, Córdoba, que en días pasados denunciaron excesos y abusos de militares, amenazan con desplazarse masivamente si el Estado no atiende sus peticiones.
Según la Defensoría del Pueblo, las comunidades rurales de las veredas Crucito, Bocas de Cruz Grande, San Pablo, Gilgal, Tucú, Ballenas, Sancón, Gloria 1, Gloria 2, Llanos del Tigre y Palestina, establecidas desde hace varios días en Bocas del Manso, dicen que continúan temerosos de una situación como la ocurrida recientemente.
El defensor del pueblo, Carlos Camargo, advirtió que, de configurarse el desplazamiento, se podría generar una crisis humanitaria en el casco urbano de Tierralta.
“Esperamos que la respuesta institucional se dé prontamente para que las comunidades rurales no se desplacen; sin embargo, le solicitamos a la Alcaldía de Tierralta activar un plan de contingencia cuyo fin sea garantizar los mínimos vitales. A la Gobernación y la Unidad de Víctimas, activar el mecanismo de corresponsabilidad para un eventual apoyo subsidiario”, dijo Camargo.
Así mismo, llama al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para que garantice los derechos de niñas, niños y adolescentes ante el posible escenario de desplazamiento.
La Defensoría del Pueblo hace un llamado al Gobierno nacional, departamental y municipal para que actúen de manera urgente y coordinada para atender las necesidades de las comunidades rurales de Tierralta.
















