La comunidad de San Antonio, Los Laureles y zonas aledañas al municipio de Sahagún, Córdoba, mantiene en pie sus protestas en contra de la empresa Celsia Energía, propietaria de la Termoeléctrica El Tesorito. A pesar de meses de diálogo y manifestaciones pacíficas, los compromisos adquiridos por la compañía con las comunidades no se han cumplido.
Los habitantes denuncian que la Termoeléctrica ha demostrado una total falta de compromiso con el bienestar de la región. Acusan a la empresa de incumplir acuerdos fundamentales como:

- Falta de transparencia: La comunidad reclama que no se les ha informado sobre las empresas contratistas que realizan trabajos en la termoeléctrica, ni se les ha permitido participar en la selección de los jóvenes que recibirán capacitación técnica en el SENA.
- Obras inconclusas: La placa huella en el corregimiento de San Antonio, la caseta comunal y la adecuación de la vía de acceso al colegio transitorio son solo algunas de las obras prometidas y no realizadas.
- Servicios suspendidos: La empresa ha cortado el servicio de internet y aseo sin previo aviso ni justificación, lo que ha generado un gran malestar entre los habitantes.
- Contaminación ambiental: La comunidad expresa su preocupación por los altos niveles de ruido producidos por las máquinas de la termoeléctrica y exige que se realicen estudios de impacto ambiental y de ruido para evaluar los daños causados.
“Nos sentimos engañados y abandonados por la empresa. Hemos sido pacientes, pero ya no podemos seguir tolerando esta situación. Exigimos que Celsia cumpla con lo prometido y respete nuestros derechos”, afirmó un habitante.
La comunidad ha solicitado en reiteradas ocasiones que la Termoeléctrica publique los resultados de los estudios ambientales, pero la empresa ha hecho caso omiso a esta petición.
















