Las comunidades campesinas beneficiarias del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS) han tomado la radical decisión de iniciar un paro cocalero, que implica el bloqueo indefinido de la Troncal de Occidente. Esta medida extrema surge como respuesta al incumplimiento por parte de la Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos del cronograma de inversiones socializado para los planes de este año.
Las comunidades campesinas expresan su profunda preocupación ante la falta de pronunciamiento oficial por parte de la Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos y la ausencia de la primera firma acordada, lo cual ha generado un clima de incertidumbre y desconfianza.
Este incumplimiento no solo afecta directamente el bienestar económico de las comunidades, sino que también agrava la crisis alimentaria que ya enfrenta la región. La falta de respuesta oportuna y efectiva por parte de las autoridades competentes ha generado un estado de descontento y frustración entre los beneficiarios del PNIS, quienes ven en peligro su futuro y el de sus familias.
La toma de la Troncal de Occidente, una vía vital para la movilización de productos agrícolas y el transporte de personas, representa una medida extrema a la que las comunidades se ven obligadas a recurrir para ser escuchadas. Esta acción busca llamar la atención de las autoridades y exigir el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
Las comunidades campesinas beneficiarias del PNIS hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que atiendan sus peticiones de manera pronta y efectiva. Solo así se podrá garantizar el desarrollo de la región y el bienestar de las familias que dependen de la sustitución de cultivos ilícitos para construir un futuro mejor.
















