La erosión del río Sinú en los municipios de Tierralta y Valencia ha alcanzado niveles alarmantes, poniendo en grave riesgo la integridad de las comunidades y su acceso a servicios básicos. Zonas críticas como Nuevo Tay, Tuis Tuis, los barrios El Recreo, Libardo López y El Prado en Tierralta, y Río Nuevo, Villa Nueva, El Pirú y Manzanares en Valencia, son las más afectadas por este fenómeno.
La fuerza erosiva del río ha ocasionado la desaparición de importantes tramos de vías, dificultando la movilidad y obstaculizando su acceso a servicios básicos como la salud y la educación. En casos más graves, el río ha arrasado con viviendas, dejando a familias enteras en una situación de extrema vulnerabilidad.
Ante esta crisis, la comunidad ha hecho un llamado urgente a las autoridades para que se tomen medidas inmediatas y definitivas para mitigar los efectos devastadores de la erosión. La presidenta de la Asamblea de Córdoba, Carolina Zapata Ruiz, ha instado al Gobierno Nacional y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) a implementar acciones eficaces y sostenibles para contener la erosión y proteger a las comunidades afectadas.
En concreto, se solicita el envío urgente de maquinaria amarilla para intervenir en las quebradas El Pital y Pirú, puntos críticos de erosión. La falta de atención oportuna ha llevado a que las vías rurales se encuentren en condiciones deplorables, algunas incluso sin salida hacia el casco urbano, lo que agrava aún más la situación de los campesinos y sus familias.
Adicionalmente, se hace un llamado a los alcaldes de Tierralta y Valencia para que declaren la calamidad pública y consoliden la información oficial sobre el número de personas damnificadas por la erosión. Esta medida permitiría acceder a recursos y mecanismos de apoyo para atender de manera integral la crisis humanitaria que enfrentan las comunidades afectadas.
















