Un nuevo episodio de violencia en el Suroeste antioqueño ha conmocionado a los habitantes del municipio de Andes. En la madrugada de este martes, cuatro personas fueron asesinadas en la vereda Río Claro, corregimiento de Santa Rita, en lo que las autoridades consideran un crimen relacionado con las disputas territoriales entre grupos armados que operan en la región.
Según informes preliminares, hombres armados ingresaron a la finca La Alegría, ubicada a 30 minutos del casco urbano de Andes, y sacaron por la fuerza a cuatro trabajadores. Los cuerpos de las víctimas fueron encontrados en dos puntos distintos: dos de ellos juntos y los otros dos a 300 metros de distancia. Aunque no han sido plenamente identificados, se cree que tres eran de nacionalidad venezolana y uno provenía de la Costa Atlántica.
El secretario de Seguridad de Antioquia, general (r) Luis Eduardo Martínez, detalló que el mayordomo de la finca escuchó disparos y algarabía durante el ataque, pero no pudo ver a los agresores. “Le advirtieron que no saliera, lo que sugiere que los atacantes actuaron con premeditación”, explicó Martínez.
Las autoridades manejan como principal hipótesis que el crimen está vinculado a las disputas entre estructuras criminales que buscan controlar el microtráfico de drogas en las fincas cafeteras de la zona. Entre los grupos involucrados se encuentran el Clan del Golfo —con sus facciones Sangre y Carne Rancia— y la banda La Terraza, aliada de los Halcones del Suroeste o La Oficina de Andes. Estas organizaciones también compiten con al menos 13 grupos locales menores.
El general Martínez señaló que el aumento de homicidios en la región coincide con la temporada de cosecha cafetera, que atrae a trabajadores temporales y facilita la expansión de actividades delictivas. “Este fenómeno ha generado un incremento del 31% en los homicidios en comparación con el año anterior, convirtiendo al Suroeste antioqueño en la subregión más violenta de Antioquia”, agregó.
Además de estos cuatro crímenes, en el municipio de Titiribí, también en el Suroeste, fueron asesinados Víctor Alfonso Restrepo Alarcón, de 29 años, y Carlos Mario Suaza Arenas, de 54 años. Ambos, presuntamente vinculados al expendio de estupefacientes, habrían sido víctimas de una retaliación entre bandas.
















