Gabriel Arcos, jefe de Presupuesto de la Alcaldía de Chinú, fue suspendido de su cargo mediante la Resolución 077 de 2025, tras denunciar públicamente presuntas irregularidades en el manejo de los recursos municipales durante una manifestación en el Parque San Simón este martes en medio del apoyo a las reformas del Gobierno. Arcos, quien obtuvo el puesto por concurso de méritos, fue reasignado a la Secretaría de Educación, según confirmaron fuentes oficiales.
En su intervención, Arcos aseguró que el presupuesto de Chinú está siendo administrado por personas “sin competencia ni facultades legales”, acusando directamente a Carlos Rodríguez Month, a quien vinculó con un presunto desfalco de $5.500 millones en el municipio de Quihuén en 2010. “He presentado 20 alertas escritas al alcalde sobre esta usurpación de funciones, pero no se han tomado acciones”, declaró. Además, afirmó que el caso de Rodríguez Month permanece “archivado provisionalmente” en la Fiscalía, sin resolverse.

El alcalde Roberto Ramírez respondió este miércoles defendiendo la transparencia de su administración: “No cederemos ante presiones. Velamos por la correcta ejecución de los recursos, priorizando proyectos para la comunidad”. Ramírez justificó la suspensión de Arcos argumentando que sus declaraciones públicas “afectan el normal funcionamiento administrativo”, aunque respetó su derecho a participar en la movilización nacional convocada en apoyo a las reformas del Gobierno.
Arcos insiste en que Carlos Rodríguez Month, a pesar de no tener un cargo oficial, ejerce control sobre los fondos públicos con la “complicidad de funcionarios de la Alcaldía”. Según el suspendido jefe de Presupuesto, esto configura una “usurpación institucional” que ha reportado sin éxito mediante canales legales.

Por su parte, el alcalde Ramírez rechazó las imputaciones y aseguró que su gestión cumple con los protocolos de rendición de cuentas: “El servicio a la comunidad está por encima de todo. Invertimos en obras que mejoran la calidad de vida en Chinú”, sostuvo.
La suspensión de Arcos ha generado debate en Chinú. Mientras algunos sectores exigen una investigación independiente sobre sus denuncias, otros respaldan la decisión del alcalde de priorizar la “estabilidad administrativa”.
















