En las últimas horas, Antioquia ha sido escenario de dos hechos sangrientos que dejaron cuatro personas muertas, en casos que estarían relacionados con ajustes de cuentas entre estructuras criminales. Los crímenes ocurrieron en el municipio de Andes y en el corredor vial del Valle de Toledo, en San Andrés de Cuerquia, evidenciando la escalada de violencia en la región.
El primer caso se registró en la tarde de este lunes en el barrio La Virgen, zona urbana de Andes, Suroeste antioqueño. Dos hombres llegaron en una motocicleta a un taller de motos y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra dos hermanos que se encontraban en el lugar. Las víctimas, identificadas como Héctor Augusto Chaverra Burgos, de 35 años, y Alejandro de Jesús Chaverra Burgos, de 45 años, fallecieron en el sitio a causa de múltiples impactos de bala. Los atacantes huyeron rápidamente por las calles del municipio, ubicado a 118 kilómetros de Medellín.

Las primeras hipótesis apuntan a que este crimen estaría relacionado con retaliaciones entre bandas criminales que operan en la zona. Según fuentes informales, los hermanos Chaverra Burgos habrían tenido conflictos con Andrés Bedoya Agudelo, un hombre de 30 años asesinado el pasado viernes en el corregimiento Santa Inés, Andes. Los enfrentamientos se habrían originado por el control de una finca de café y plátano en las veredas Mesetas y El Cedrón, propiedad de los hermanos. Además, se especula que los Chaverra habrían recibido amenazas de grupos delincuenciales como los Halcones del Suroeste, aliados de La Terraza, debido a su presunta vinculación con la subestructura Edwin Román Velásquez Valle, del Clan del Golfo, que busca expandirse en la región.
El segundo hecho ocurrió en la vía hacia Hidroituango, en jurisdicción de San Andrés de Cuerquia. Juan David García Salazar, de 25 años, y Jorge Alirio Suárez Ossa, de 41, fueron interceptados por hombres armados mientras se movilizaban en un carro campero cerca del Valle de Toledo. Los atacantes dispararon contra ambos dentro del vehículo. Jorge Alirio logró bajarse del automotor, pero fue alcanzado y asesinado cuando intentaba refugiarse en una zona boscosa. Juan David falleció dentro del carro.
Las autoridades investigan si este doble homicidio está relacionado con retaliaciones entre organizaciones criminales o si responde a conflictos personales de las víctimas. Sin embargo, la falta de claridad y el silencio de las autoridades departamentales, tanto de la Gobernación de Antioquia como de la Policía, han generado preocupación en la comunidad.
















