La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) sostuvo una reunión con Nueva EPS y Audifarma, con el fin de plantear alternativas para prevenir cualquier afectación en la atención a los usuarios del Sistema General de Seguridad Social en Salud. El encuentro fue presidido por el Superintendente Nacional de Salud, Luis Carlos Leal, y contó con la participación de representantes de Nueva EPS, Audifarma, IPS Especializada, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), y el Ministerio de Salud.
Nueva EPS, entidad que actualmente atiende a más de 11 millones de usuarios y que se encuentra bajo intervención de la Supersalud, había informado previamente que Audifarma, encargada de la distribución de medicamentos y tecnologías en salud, solicitó la terminación unilateral del suministro para más de 2,5 millones de afiliados. Según la EPS, esta medida fue planteada por Audifarma debido a deudas acumuladas, notificadas desde el año pasado.

A pesar de la solicitud de terminación del contrato, Audifarma suspendió temporalmente esta decisión en abril de este año, tras el compromiso asumido por el agente interventor de Nueva EPS, Julio Alberto Rincón. No obstante, el pasado 4 de octubre, Audifarma anunció que la continuidad en la dispensación de medicamentos sería insostenible bajo las condiciones actuales.
Declaración de Nueva EPS sobre el estado de la deuda con Audifarma
En una rueda de prensa, el Dr. Julio Alberto Rincón, interventor de Nueva EPS, informó que la deuda acumulada con Audifarma asciende a 168 mil millones de pesos, lo que representa aproximadamente un mes y medio de operaciones. A pesar de ello, Nueva EPS ha cumplido con sus compromisos financieros en 2024, realizando pagos superiores a los servicios prestados, con desembolsos que superan los 90 mil millones de pesos. Este esfuerzo ha permitido asegurar la entrega de medicamentos, especialmente a afiliados con enfermedades crónicas o de alto costo.
Compromisos y acuerdos para la solución de deudas
Durante la reunión, ambas partes acordaron que las deudas actuales de Nueva EPS corresponden a vigencias anteriores y no al presente año. En el marco del diálogo liderado por la Superintendencia, se pactó que el próximo 1 de noviembre las partes presentarán sus cuentas para conciliarlas y avanzar en la clarificación de dichas obligaciones, con el objetivo de resolver la situación.
Asimismo, se acordó garantizar la entrega continua de medicamentos y otras tecnologías en salud a los afiliados, sin importar el avance del proceso conciliatorio ni una posible terminación del contrato. En caso de finalizar la relación contractual, se convino implementar un desmonte gradual, evitando un impacto negativo en los pacientes. Por su parte, Nueva EPS se comprometió a presentar ante la Superintendencia un plan de acción que asegure la dispensación de medicamentos en todo el territorio nacional.
La Superintendencia Nacional de Salud acompañará este proceso de manera constante, en ejercicio de sus funciones, para garantizar el derecho de los usuarios a recibir atención de salud integral y oportuna. Se espera que el próximo 7 de noviembre ambas partes presenten una respuesta definitiva sobre la situación.
















