Los colombianos suelen tomar decisiones financieras apresuradas, con poco análisis y escasa precaución.
Los colombianos suelen tomar decisiones financieras apresuradas sin analizarlas con precaución, lo que ocasiona grandes deudas y pérdidas de dinero que se podrían haber invertido en otras cosas. Para tener unas finanzas saludables, el portal web Skandia ha identificado ocho(8) errores que deben ser evitados.
Evitando errores financieros
1) No pensar en los gastos a mediano plazo
Hay ciertas equivocaciones económicas que es conveniente evitar. Una de ellas es no considerar los gastos que se presentarán en el futuro cercano. A menudo las personas imaginan el alivio que supondría recibir las facturas sin preocuparse por el impacto que tendrán en sus finanzas, pero esta fantasía no se hace realidad.
Los gastos a mediano plazo, como el seguro obligatorio de accidentes de tránsito, el seguro del automóvil, el impuesto vehicular, las vacaciones y la matrícula universitaria, por ejemplo, pueden generar una crisis financiera inesperada.
Por ello, los especialistas de Skandia recomiendan ahorrar una cantidad mensual para estos fines. Una forma de hacerlo es dividir el costo total en doce partes e ir acumulando ese monto cada mes.
2) Las compras compulsivas
Entre las prácticas más habituales cuando se cuenta con ingresos elevados, o incluso en situaciones de falta de recursos, está el endeudamiento por compras compulsivas que solo brindan una satisfacción momentánea. Por lo tanto, resulta fundamental valorar el esfuerzo realizado para administrar adecuadamente el dinero de manera controlada.
Una manera de contrarrestar esta tendencia es cuestionarse cada vez que surja el impulso de comprar, si se trata de un artículo que se necesita o simplemente se desea. Si la respuesta es que se trata de un deseo, es recomendable abstenerse de la adquisición.
3) La ansiedad ( no saber esperar )
La habilidad de tener paciencia y esperar es fundamental para postergar los gastos, lo cual está estrechamente vinculado con las compras impulsivas. Por ejemplo, si se toma un tiempo para reflexionar y analizar si el artículo que se desea es realmente necesario o simplemente un antojo pasajero, es probable que durante este período se llegue a la conclusión de que no se trata de un producto imprescindible.
4) El mal uso del dinero plástico (Tarjetas de crédito)
Uno de los errores financieros más frecuentes es no comprender correctamente el uso adecuado de las tarjetas de crédito. De acuerdo con los expertos, estas deben ser usadas únicamente en situaciones de emergencia y no como una forma habitual de financiamiento.
Además, Skandia recomienda tres medidas básicas para reducir su uso: no exceder el límite de crédito, aprovechar los programas de millas para adquirir productos y pagar las compras a una sola cuota.
5) Llevar una vida por encima de las posibilidades
Muchos jóvenes cometen el error de vivir por encima de sus medios, lo que puede ser perjudicial para su situación financiera. Es importante comprender que no es necesario gastar dinero que no se tiene o endeudarse para adquirir cosas que no generen ingresos a largo plazo
6) No ahorrar
Ahorrar es uno de los hábitos financieros más fundamentales, ya que ayuda a mantener el equilibrio de las finanzas y evita que se desestabilicen con gastos imprevistos. Además, permite alcanzar objetivos a largo plazo, como viajar o estudiar, por ejemplo.
7) Gastar más de lo que se produce
Adquirir la habilidad de administrar los recursos disponibles de manera efectiva constituye una buena gestión financiera personal. No obstante, si se gastan más recursos de los que se perciben, se generan pasivos financieros que pueden ser difíciles de pagar.
Este mal hábito suele surgir cuando no se lleva un registro adecuado de los ingresos y gastos mensuales, lo que dificulta el control de las finanzas. Por esta razón, es recomendable elaborar un presupuesto y llevar un seguimiento riguroso de los ingresos y gastos.
8) No educarse financieramente
Gran parte de la población labora con el fin de alcanzar una vida satisfactoria, sin embargo, suele ser común que la educación básica no incluya instrucción en cuanto a finanzas personales, lo que es fundamental para desenvolverse en la vida cotidiana.
Por consiguiente, los especialistas sugieren adquirir conocimientos sobre finanzas personales para explorar diversas estrategias de ahorro, inversión y gastos prudentes que pueden ser aplicadas.
















