En un esfuerzo conjunto para combatir la deforestación provocada por actividades ilícitas en el Bajo Cauca antioqueño y el sur de Córdoba, los soldados de la Fuerza de Tarea Conjunta Aquiles han logrado sembrar más de 100.000 árboles. Esta iniciativa ha contado con el apoyo de entidades públicas y privadas de los departamentos de Antioquia y Córdoba.

La importancia de esta labor trasciende el simple acto de plantar árboles. Estos árboles desempeñarán un papel esencial en la recuperación de la región. Contribuirán a la producción de oxígeno, mejorarán la fertilidad del suelo, prevenirán la erosión, garantizarán la limpieza de nuestros ríos, captarán agua para los acuíferos, servirán de refugio para la fauna local, reducirán la temperatura del suelo, facilitarán el establecimiento de otras especies, restaurarán los nutrientes del suelo y, en última instancia, embellecen el paisaje de las regiones.

El compromiso de sembrar vida se ha manifestado en la diversidad de especies plantadas en todo el territorio, incluyendo Ascanio, Mango, Mandarino, Naranjo, Roble, Guanábano, Papayo, Guayacán, Carbonero, Iguá, Samán, Surbio, Cedro, Campano, Curibano, Guamo, Churimo, Guácimo, Guaraní y Caracolí, entre otros.
Es importante destacar el trabajo conjunto y el apoyo de diversas instituciones, tales como Corantioquia, USAID, ONU, RPG, la Gobernación de Antioquia y las alcaldías locales, entre otras. Estas colaboraciones han permitido una ejecución efectiva de los esfuerzos destinados a la restauración y conservación del medio ambiente.

















