El ser humano es social por naturaleza, como lo dijo Aristóteles en la antigua Grecia, y refleja el instinto de siempre buscar vivir en sociedad y con personas que tengas características similares a las nuestras. Desde la época de las cavernas buscamos la forma de mantenernos cercanos a las de más de personas, debido a que es una de las maneras más fáciles y efectivas para garantizar la supervivencia.
La Evolución de la Sociedad Humana y Animal
Los animales tienen una forma simular de relacionarse, en el caso de los leones o lobos se agrupan en manadas, donde cada integrante tiene una función, este orden permite que la manada tenga un futuro, todos los que hacen parte de esta deben tener rasgos similares, si alguno de ellos muestra una característica diferente o de vulnerabilidad, entonces, es expulsado del grupo, dejándolo a su suerte y con una muerte segura.
Los seres humanos nos agrupamos basándonos en elementos culturas, rasgos genéticos, creencias y otros aspectos, ya que normalmente buscamos personas afines a nosotros, esto con el objetivo de tener la sensación de hacer parte de un grupo y un lugar en el mundo. Desde la psicología se estudia todos los elementos que intervienen en las interacciones sociales, y en la época moderna han surgido elementos que han modificado la forma en la que nos relacionamos.
La Era de las Redes Sociales y sus Implicaciones
Uno de los fenómenos que modifica las interacciones con las personas son las redes sociales, pasó de ser un pasatiempo a una forma de vida e incluso un trabajo para algunos. Al explorar las diferentes redes encontramos que la mayoría utiliza lo que en psicología se llama “sistemas de recompensas” que consiste en brindar una recompensa cuando hacemos algo, en este caso, cuando subimos una foto, la recompensa es un “like” o un comentario en la foto, esto a nivel cerebral genera una respuesta química, parecido a cuando recibos un regalo, un aplauso o nos dicen un piropo, y esto hace que volvamos realizar dicha acción buscando otra vez la recompensa, generando un círculo vicioso.

Con el tiempo Facebook e Instagram se inundaron de usuarios que suben fotos, comparten videos o artículos, como es el caso de este servidor, con esta masificación de las redes aparecieron términos como “volverse viral” que se usa para decir que una foto o video se repartió por todos los rincones de ese mundo virtual, donde algunas personas reciben pagos económicos, y otros se vuelven figuras influyentes y esto motiva a otras personas a seguir estos pasos, pero al final es probable que no se vuelvas virales.
La Dependencia y sus Consecuencias
Con las redes sociales nuestra autoestima se ha vuelto dependiente de las reacciones que nos dan en las fotos, lo cual es peligrosos, porque estamos basando nuestro valor en las opiniones de los demás, por lo tanto, nos vamos a sentir mal cuando no tenemos reacciones en nuestras fotos o lo que compartimos, un ejemplo de esto es cuando vemos que personas eliminan fotos o memes porque no recibieron las reacciones que esperaban, otro caso, es cuando desean recibir muchos “likes” y suben contenido explicito, fotos con poca ropa y videos candentes, producto del deseo de recibir una recompensa en forma de un Like o un comentario.
Con el uso excesivo de las redes nos volveremos dependientes de esas reacciones, también nuestra vida se basará en complacer a las personas y buscar reconocimiento en ese mundo virtual, al final tendremos como consecuencia un estilo de vida frágil, baja autoestima, bajo control de las emociones y lo peor una falta de identidad. Usar las redes sociales a favor de un negocio, de informar y divertirse con moderación puede ser saludable, pero volcar nuestra vida alrededor de eso solo nos traerá problemas.
No comparemos nuestra vida con la supuesta vida que se dan otros en esas plataformas.
Alex Soto Cárdenas

















