Ante la compleja situación de seguridad que ha afectado la región en los últimos días, el Ejército ha movilizado alrededor de 180 soldados, en colaboración con las fuerzas de la Policía Nacional, en los pasos fronterizos formales y no formales con Ecuador.
Los puntos estratégicos donde las tropas han sido desplegadas incluyen el Puente Internacional de Rumichaca, principal paso fronterizo entre ambos países, así como las localidades de Chiles, Cuaspud Carlosama y el corregimiento La Victoria de Ipiales, en territorio colombiano.
La frontera común de 586 kilómetros entre Colombia y Ecuador ha sido testigo de tensiones recientes, especialmente en el paso de Rumichaca, vital para las relaciones comerciales y de movilidad entre las ciudades de Ipiales y Tulcán.
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció el lunes la declaración de un estado de emergencia en todo el país por 60 días, así como la proclamación de un “conflicto armado interno”, permitiendo la movilización inmediata de las fuerzas de seguridad para hacer frente al crimen organizado.
En medio de esta crisis, el presidente Noboa también informó sobre la deportación de alrededor de 1.500 presos colombianos como medida para abordar el hacinamiento y restaurar el control en las cárceles ecuatorianas. Colombia ha expresado su disposición a recibir a estos presos y examinar cada caso de manera individual.
La región ecuatoriana ha experimentado recientemente episodios de violencia, incluyendo explosiones, secuestros policiales y disturbios carcelarios, desencadenados por la fuga de Adolfo “Fito” Macías, líder de una pandilla, de una prisión en Guayaquil.
El despliegue militar busca salvaguardar la seguridad en la frontera y responder de manera efectiva a la compleja situación que enfrentan ambos países.















