El 31 de julio, durante la audiencia de imputación de cargos, el menor de 14 años acusado de asesinar a su padre, el mayor del Ejército Fabián Humberto Bueno Carranza, y a su hermana de 7 años, aceptó su responsabilidad.
Aunque inicialmente había discrepancias entre los testimonios de la madre y esposa de las víctimas y el del joven, el acusado finalmente confesó el crimen durante la diligencia. Las pruebas presentadas incluyeron informes de la Sijín y de Medicina Legal, así como evidencia de cámaras de seguridad y declaraciones del personal de seguridad del conjunto residencial.

El informe forense clasificó las muertes como homicidios violentos, con el mayor recibiendo más de 100 puñaladas y la niña al menos 70 heridas.
La investigación descartó la participación de terceros, confirmando que solo los miembros de la familia estaban presentes en la vivienda al momento del crimen. El teniente coronel Leonardo Bernal Pérez, de la Policía Metropolitana de Bogotá, detalló que se recibió una llamada de emergencia sobre una riña de violencia intrafamiliar y que al llegar encontraron dos cuerpos sin vida.
El Ejército Nacional expresó sus condolencias y apoyo a las autoridades judiciales encargadas de la investigación, lamentando profundamente la pérdida del mayor y su hija.
















