Iván José de la Rosa Gómez, acusado del feminicidio de Stefanny Barranco Oquendo, fue hallado sin vida el pasado domingo 5 de enero de 2025 en su celda en la cárcel La Picota de Bogotá. Según el reporte policial, el hombre, de 36 años, presentaba signos de asfixia mecánica, lo que sugiere un posible suicidio.
La tragedia de Stefanny Barranco tuvo lugar el 29 de mayo de 2024 en un centro comercial al norte de Bogotá, donde fue asesinada en un acto motivado, según las autoridades, por celos y episodios previos de violencia por parte de su pareja. De la Rosa fue detenido al día siguiente y enfrentó cargos por feminicidio agravado, los cuales no aceptó durante su audiencia. Ante el riesgo de fuga y el peligro que representaba para la sociedad, un juez ordenó su reclusión en La Picota, donde permaneció hasta su fallecimiento.

Circunstancias bajo investigación
El cuerpo de De la Rosa fue encontrado en la madrugada por el personal penitenciario. De acuerdo con el informe preliminar del Inpec, el hombre estaba semisuspendido en su celda del pabellón 27. Aunque las primeras hipótesis apuntan a un suicidio, las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias exactas de su muerte.
La Picota, conocida por problemas de hacinamiento y falta de control interno, vuelve al centro del debate sobre la seguridad en las prisiones colombianas. Este caso refleja las fallas en la supervisión y en la protección de los reclusos dentro de los centros penitenciarios.

Un pasado de violencia
La relación entre De la Rosa y Stefanny Barranco estuvo marcada por episodios de abuso y control. Según denuncias previas, el hombre ejercía conductas violentas, como amenazarla de muerte y destruir su ropa, antecedentes que no fueron suficientes para evitar el fatal desenlace.
Stefanny dejó dos hijos, quienes ahora enfrentan las consecuencias de una tragedia que evidencia la falta de mecanismos efectivos para proteger a las víctimas de violencia de género en el país.
Mientras se esclarece la muerte de Iván José de la Rosa, el feminicidio de Stefanny Barranco sigue siendo un llamado urgente para intensificar la lucha contra la violencia hacia las mujeres y garantizar su protección en todos los niveles.
















