Ariana Sofía Marín Ayola, de 16 años, murió tras recibir un disparo en el rostro en la madrugada del pasado 2 de enero en el sector Isla Belén, barrio Fredonia, Cartagena. La joven, quien tenía siete meses de embarazo, dejó dolor en su familia y una comunidad conmocionada por el desenlace.
Según la Policía Metropolitana de Cartagena, un joven de 18 años, pareja sentimental de Ariana, fue capturado en el lugar de los hechos y presentado ante la Fiscalía General de la Nación. Aunque las circunstancias exactas del incidente aún son objeto de investigación, se especula que podría tratarse de un feminicidio.

Elis Johana Ayola, madre de la víctima, relató que su hija y Cristian Vargas, el presunto implicado, mantenían una relación de un año y cinco meses y convivían en la misma casa. “Ella estaba feliz con su embarazo. Los veía bien juntos, aunque a veces él se tornaba agresivo”, expresó Ayola en declaraciones a El Universal.
El día de la tragedia, Ariana fue a buscar a Cristian, quien se encontraba en la casa de un hermano. Horas más tarde, recibió el disparo que le costó la vida. “Pensé que el ataque había sido contra él, pero al llegar al hospital vi a mi hija en la camilla. Ya estaba muerta”, narró la madre, quien exige justicia por la muerte de su hija.

La Policía informó que el caso ocurrió a las 12:20 a. m. y que no se ha determinado el tipo de arma utilizada ni la participación de otras personas. Mientras tanto, el cuerpo de la menor permanece en Medicina Legal para los análisis correspondientes.
La familia Marín Ayola enfrenta un inicio de año devastador. El 2025, que prometía ser un periodo de esperanza y nuevos comienzos, se ha convertido en una pesadilla. Ariana, una joven llena de sueños y en espera de su primer hijo, ya no estará con ellos.

Las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer los hechos, mientras el barrio Fredonia permanece impactado por este caso que se suma a la lucha contra la violencia de género en el país.
















