En una reunión celebrada esta mañana, 3 de enero, en el corregimiento El Salado, un grupo de campesinos dedicados al cultivo de yuca manifestaron su preocupación por los bajos precios a los que los empresarios compran sus productos, llevándolos a tomar la decisión unánime de detener la venta de yuca hasta que se resuelva esta problemática.
Los afectados expresaron que los valores actuales de compra no cubren ni siquiera los costos de producción, dejándolos en una situación económica insostenible. En vista de esta situación, hacen un llamado urgente a La UMATA, la administración municipal encabezada por el alcalde Alejandro Mejía Castaño, al director del Banco Agrario y al presidente de la República Gustavo Petro, solicitando apoyo a través de la obtención de créditos para poder continuar con sus cultivos.
En la reunión, que tenía programada la presencia de La UMATA del municipio de Ciénaga de Oro, Córdoba, los productores de la línea productiva de Yuca Industrial expresaron su descontento por la ausencia de dicha entidad. Su intención era establecer un diálogo con los propietarios y/o arrendatarios de las rallanderías o procesadoras de yuca en el municipio. Buscaban que la oficina de UMATA actuará como intermediaria entre productores y procesadores, con el objetivo de encontrar un punto de equilibrio que beneficiara a ambas partes, considerando la dinámica del mercado reciente.
















