En Puerto Libertador, Córdoba, los habitantes enfrentan un doble desafío: la inestabilidad del servicio de energía eléctrica, proporcionado por Afinia, y la deficiente señal de Claro, una de las principales empresas de telefonía celular del país. Esta situación ha generado un descontento creciente entre los ciudadanos, quienes exigen soluciones efectivas.
Los residentes han reportado problemas frecuentes de señal, lo que afecta su capacidad de comunicación, especialmente en situaciones de emergencia. Muchos han experimentado dificultades para realizar llamadas o acceder a internet, lo que impacta su vida diaria en un mundo donde la conectividad es fundamental.

A pesar de los esfuerzos de la comunidad, que incluyen la recolección de firmas y la presentación de tutelas, Claro no ha brindado una respuesta adecuada a las quejas acumuladas durante años. Esta falta de acción ha llevado a los ciudadanos a sentirse abandonados, mientras que la situación persiste.
La deficiencia en el servicio es aún más crítica cuando la energía se va: la señal de Claro desaparece inmediatamente. Sin embargo, en ocasiones hay energía en el municipio y, aun así, los habitantes siguen sin poder acceder a un servicio adecuado. En este contexto, el llamado es a la administración municipal, para que hagan su labor de intervenir y buscar soluciones concretas para resolver este problema que afecta a toda la población.
La necesidad de servicios básicos como la electricidad y la comunicación celular es innegable en pleno siglo XXI. Los habitantes de Puerto Libertador claman por soluciones, y es necesario que tanto Claro como las autoridades locales tomen medidas para garantizar un servicio digno y confiable.
















