El conflicto entre la comunidad indígena y la empresa Minerales Córdoba en Puerto Libertador, Córdoba, continúa generando tensiones mientras ambas partes buscan encontrar un terreno común en medio de preocupaciones ambientales y sociales.
La denuncia de posibles vertimientos de aguas muertas en el proyecto minero del Cerro El Alacrán ha llevado a un punto crítico las relaciones entre la empresa y la comunidad indígena. El resguardo indígena Zenú San Pedro, junto con los cabildos San Matías y El Porvenir La Rica, ha expresado su inquietud por las potenciales implicaciones ambientales de estas acciones.

Los líderes indígenas argumentan que estos vertimientos podrían tener un impacto devastador en el ecosistema acuático local y en la salud de las comunidades, especialmente con la desaparición planificada de la quebrada Valdez, la contaminación al río San Pedro y otros afluentes para dar paso a la construcción de una zona de relave.
En un dialogo que tuvo la empresa con la comunidad, estos últimos le propusieron a la compañía hacer un estanque y echar peces vivos por un tiempo, si esos peces sobrevivían ellos le daban paso al proyecto, a lo cual la empresa se negó.

Por su parte, Minerales Córdoba ha defendido su proyecto asegurando que todas las aguas residuales serán sometidas a un proceso de tratamiento en el PTAR (Planta de tratamiento de aguas residuales). Sin embargo, la comunidad indígena exige garantías adicionales y medidas de mitigación efectivas para proteger el medio ambiente y la salud de las personas.
















