La reciente designación de María Camila Zúñiga como alcaldesa encargada tras la suspensión de Ramón Rubio Durango por presunta doble militancia ha levantado muchas expectativas en la comunidad de Puerto Libertador. Sin embargo, a medida que avanza su periodo administrativo, queda claro que su gestión dista mucho de atender las verdaderas necesidades de los ciudadanos.

Desde su nombramiento, la alcaldesa Zúñiga ha mostrado una alarmante falta de respuesta ante los problemas que aquejan a la comunidad. Las denuncias son contundentes: las vías rurales se encuentran en un estado deplorable, los niños de varias veredas no cuentan con transporte escolar y, en general, la administración municipal parece sumida en la inacción.
La percepción de la comunidad es que Zúñiga actúa más como una figura decorativa que como una líder efectiva. Se la ve con frecuencia en eventos sociales, donde se toma las fotografías correspondientes, pero su ausencia en los problemas reales es notoria. Los habitantes han señalado que presuntamente parece estar manejada por fuerzas externas, citando a Diana Rubio y Ramón Rubio como las verdaderas cabezas detrás de la administración. Esta situación genera desconfianza y frustración, ya que los ciudadanos sienten que sus necesidades están siendo ignoradas.

Recientemente, el medio Caribe Noticias intentó establecer un diálogo con la alcaldesa para abordar temas críticos como el transporte escolar y las condiciones de las vías rurales. Sin embargo, Zúñiga no atendió el llamado, dejando a la comunidad sin respuestas y alimentando la percepción de que no tiene el control sobre su gestión. Es preocupante que, ante preguntas directas, su capacidad de respuesta dependa de consultar con otros, lo que sugiere una falta de criterio propio.
La comunidad de Puerto Libertador necesita una alcaldesa que actúe con firmeza, que escuche y resuelva. Es fundamental que María Camila Zúñiga asuma su rol con la seriedad que demanda el cargo y se desvincule de los intereses de terceros. La situación actual no puede continuar; es hora de que la alcaldesa encargada tome las riendas de su gestión y enfrente los desafíos que afectan a su pueblo.

















