La situación en la Costa Caribe es realmente preocupante debido a la sequía que ha golpeado la región. La muerte de más de 6,300 reses en tan solo 45 días es una cifra alarmante que afecta gravemente a los ganaderos de los departamentos de Magdalena y Sucre, los más perjudicados por el Fenómeno de ‘El Niño’.
La disminución en el nivel del Río Magdalena, fuente vital de agua en la región, agrava la falta de pasto para el ganado. Esto ha llevado a condiciones críticas para los animales, con consecuencias devastadoras para la ganadería en el norte de Colombia. El aumento en los precios del maíz para ganado agrava aún más la situación económica de los ganaderos, quienes ven cómo los costos de alimentar a sus animales se elevan significativamente.
Además de las pérdidas de ganado, la sequía impacta negativamente en la producción de alimentos, con una reducción del 35% en la producción de leche y proyecciones que indican una disminución aún mayor para marzo. La producción de carne también se ve afectada, al igual que la capacidad reproductiva del ganado, generando una crisis económica que se teme pueda empeorar hacia finales de marzo.
Ante esta situación, es alentador ver que el gremio hace un llamado a la solidaridad y la acción. La conservación de potreros, el cuidado de los reservorios de agua y la abstención de realizar quemas son medidas cruciales para minimizar los impactos de la sequía en la región.
















