El hijo del expresidente denuncia un plan del Gobierno para silenciar a la oposición antes de las presidenciales de 2026
Tomás Uribe, hijo del expresidente Álvaro Uribe Vélez, encendió el debate nacional tras asegurar que el juicio por presunta manipulación de testigos, fraude procesal y soborno en actuación penal que enfrenta su padre hace parte de una estrategia del actual Gobierno para “neutralizar a la oposición” y “desestabilizar la democracia”.
En un hilo publicado en X (antes Twitter), Tomás señaló que no solo se busca afectar políticamente al expresidente Uribe, sino también a otras figuras de la derecha como Miguel Uribe Turbay, senador y precandidato presidencial, quien permanece hospitalizado tras un atentado.
“Buscan herir y deteriorar la democracia atacando a quienes representan una amenaza electoral para el oficialismo”, escribió.
Tomás Uribe compartió lo que, según él, son pruebas de la inocencia de su padre en el caso que lleva la jueza Sandra Heredia, y criticó a la justicia colombiana calificándola de “politizada y arbitraria”.
Sin embargo, sectores contrarios al uribismo han defendido la legitimidad del proceso. Iván Cepeda, senador de izquierda y una de las figuras que impulsó las denuncias iniciales contra Uribe, sostiene que el juicio es una muestra de que “nadie está por encima de la ley” en Colombia. Cepeda ha afirmado en varias entrevistas que su objetivo no es una persecución política, sino que se esclarezcan los hechos sobre la presunta manipulación de testigos para garantizar que las instituciones actúen de manera imparcial y que la justicia llegue a todos los ciudadanos, sin importar su poder o influencia.
“En un Estado de derecho, las investigaciones deben realizarse con independencia. Esto no es un tema de ideologías, sino de respeto a la ley”, ha dicho Cepeda.
A las declaraciones de Tomás Uribe se sumó la senadora María Fernanda Cabal, quien calificó el juicio como “una farsa” y advirtió que Álvaro Uribe sigue siendo una figura clave para el 2026.
“Este proceso es para castigar a Uribe y sus seguidores, pero les va a salir el tiro por la culata. Si se lanza al Senado o como fórmula vicepresidencial, arrasaría en las urnas”, aseguró Cabal.
El país ahora está a la expectativa del fallo que se conocerá el 28 de julio, día en que la justicia decidirá si absuelve o condena al expresidente, quien ha sido procesado desde 2018 por estos cargos. Mientras tanto, sectores uribistas no descartan postularlo como candidato al Congreso o incluso como fórmula vicepresidencial para 2026, lo que supondría un regreso de alto impacto a la política nacional.
















