El caso de Sara Sofía Galván, la niña desaparecida en 2021, sigue generando más preguntas que respuestas. A pesar de que su madre, Carolina Galván Cuesta, y su pareja, Nilson Bladimir Díaz Valenzuela, fueron condenados a 42 años de prisión en 2024 por su desaparición, el paradero de la menor continúa siendo un misterio. Ahora, una inquietante declaración de Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, ha reavivado el debate y la incertidumbre sobre lo que realmente ocurrió con Sara Sofía.
En una entrevista con la revista Semana, Epa Colombia, quien comparte celda con Carolina Galván en la cárcel El Buen Pastor, relató un aterrador encuentro que asegura haber tenido con la niña desaparecida. Según su testimonio, durante la madrugada sintió que alguien la observaba en la penumbra de su celda. “Sentí que alguien estaba ahí. Me volteé y vi a una niña. Era ella”, afirmó Barrera Rojas. La influenciadora describió que su cuerpo se paralizó por el terror cuando la menor le dijo: “Mamá mintió”.
Este supuesto encuentro paranormal ha generado revuelo, pero más allá de lo sobrenatural, Epa Colombia reveló detalles impactantes sobre sus conversaciones con Carolina Galván. Según ella, la madre de Sara Sofía ha dado diferentes versiones sobre lo ocurrido, aunque en privado ha admitido que la niña murió y su cuerpo fue quemado. “Pues sí, ella dice que sí. Aunque ella les da muchas versiones a muchas personas, pero ella allá adentro dice que sí. Que la habían quemado”, aseguró Barrera Rojas.

Lo que más impactó a Epa Colombia fue la aparente frialdad de Carolina Galván respecto al crimen. “A todas las veo normales, como si no hubieran hecho nada”, dijo, refiriéndose también a otras reclusas condenadas por delitos similares.
El caso de Sara Sofía Galván ha sido uno de los más desconcertantes en Colombia. La niña fue vista por última vez el 15 de enero de 2021 en el barrio Roma, en la localidad de Kennedy, cuando su madre se la llevó del hogar de su tía materna, Xiomara Galván, quien tenía su custodia. Las versiones de Carolina Galván y Nilson Díaz han sido inconsistentes y contradictorias. En uno de sus interrogatorios, Díaz aseguró que, por orden de Carolina, arrojó el cuerpo sin vida de la niña al río Tunjuelito, en el sur de Bogotá. Sin embargo, nunca se encontraron restos ni pruebas que confirmaran esta versión.
Las declaraciones de Epa Colombia han agregado una nueva capa de misterio al caso, reavivando el debate público y dejando abiertas preguntas inquietantes. ¿Fue su experiencia un sueño, una visión o algo más? Mientras las investigaciones continúan y las respuestas siguen sin llegar, la historia de Sara Sofía Galván sigue estremeciendo al país.
















