La Sociedad de Activos Especiales (SAE) asumió el control de la gestión de los Almacenes Tierra Santa tras una serie de denuncias por presuntos despidos injustificados, vulneración de derechos laborales y posibles irregularidades administrativas. La decisión, anunciada este jueves, incluye el nombramiento de un nuevo gerente —cuya identidad se mantiene en reserva— y busca “garantizar transparencia y eficiencia” en estos activos, anteriormente administrados por la sociedad Sarta y Aragón desde 2022.

El movimiento se produce después de que el Sindicato Unicentra, que agrupa a trabajadores de los almacenes, alertara sobre despidos de empleados en condiciones delicadas: personas en tratamiento médico, mujeres lactantes y supuestas violaciones al fuero sindical. “No queremos que cierren esta fuente de empleo, pero exijimos respeto”, afirmó Kelly Ceballos, presidenta del sindicato.
La SAE explicó que el nuevo gerente es un profesional con experiencia en “alta gerencia, revitalización de negocios y retail”, encargado de priorizar el cumplimiento de la normativa laboral. Sin embargo, la entidad no reveló su nombre por “cláusulas de confidencialidad”, lo que ha generado escepticismo entre los empleados.
Según la SAE, se activaron protocolos para verificar las denuncias, que incluyen:
Despidos sin justificación de trabajadores en situación de vulnerabilidad.
Incumplimiento de acuerdos colectivos y amenazas al fuero sindical.
Posibles irregularidades financieras en la gestión anterior.

“Si se comprueban fallas, aplicaremos medidas legales contra el depositario [Sarta y Aragón], pero sin afectar la operación de los almacenes”, aseguró la entidad en un comunicado.
Ceballos detalló que, en las últimas semanas, al menos 15 empleados fueron desvinculados sin consideración a sus circunstancias personales. “Una compañera con cáncer en tratamiento fue despedida por WhatsApp. Otra, en período de lactancia, recibió su carta sin explicación”, denunció. Además, aseguró que la administración anterior intentó disolver el sindicato mediante presiones y cambios arbitrarios de horarios.
















