Un lamentable hecho conmociona al barrio Rebolo de Barranquilla. Un niño de 6 años falleció luego de ingerir líquido para lavar pisos que estaba almacenado en una botella de gaseosa, confundiéndolo con una bebida.
El incidente ocurrió la tarde del lunes 13 de enero en la calle 15 con carrera 25. Según los familiares, el menor encontró la botella, la manipuló, la abrió y bebió el contenido, lo que le generó un severo malestar. De inmediato, fue llevado al centro asistencial del barrio La Chinita, pero debido a la gravedad de su estado, los médicos ordenaron su traslado a la clínica Adelita de Char, en el municipio de Soledad.
Pese a los esfuerzos del equipo médico, que intentó extraer el líquido tóxico y contrarrestar los daños en los órganos vitales, el menor falleció alrededor de las 4:20 de la tarde. Voceros de la clínica confirmaron el deceso, señalando la complejidad del caso por el impacto abrasivo de la sustancia en el cuerpo del niño.
Las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer las circunstancias del accidente y reiteraron un llamado a la comunidad para extremar las precauciones en el hogar. “Es fundamental no almacenar sustancias tóxicas en envases destinados a alimentos o bebidas, y mantenerlos fuera del alcance de los niños”, advirtieron expertos en toxicología.
Un especialista explicó que, en casos de ingestión de líquidos abrasivos, no se debe inducir el vómito, ya que esto puede agravar las lesiones internas al dañar los órganos tanto al ingresar como al salir de nuevo.
El cuerpo del menor fue trasladado al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses para los exámenes correspondientes. Posteriormente, sus familiares le darán cristiana sepultura, sumidos en el dolor por la pérdida de un niño que, por un descuido, encontró un desenlace fatal.
















