La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a Daniel Josué Zambrano Cáceres, señalado como el presunto responsable de la desaparición de Laura Valentina Páez, de 9 años, ocurrida el pasado 16 de enero en Chiquinquirá, Boyacá. La menor fue vista por última vez cuando salió de su casa en el barrio Juan Pablo Segundo para pasear a su mascota.
Según las autoridades, el sospechoso habría abordado a la menor y la trasladó en un vehículo hacia las afueras del municipio. Este automotor, hallado en un taller de latonería, contenía rastros de fluidos biológicos que están siendo analizados por Medicina Legal. Cámaras de seguridad registraron a Zambrano Cáceres ganándose la confianza de la familia durante un mes, hecho que aprovechó para persuadir a la menor de subir al vehículo.

En declaraciones ante la Policía, Zambrano Cáceres confesó haber llevado a Laura Valentina a una zona rural, donde la abusó, asesinó y arrojó su cuerpo al río Minero, en Borbur. A pesar de esta confesión, el cuerpo de la menor aún no ha sido encontrado, y las labores de búsqueda continúan con apoyo de la Policía Nacional, el Ejército, la Defensa Civil, Bomberos y la comunidad local.
Con base en las pruebas presentadas, un fiscal de la Seccional Boyacá imputó al sospechoso el delito de desaparición forzada agravada. Aunque el procesado no aceptó los cargos, deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario. Adicionalmente, el vehículo implicado quedó incautado con fines de decomiso.

El alcalde de Chiquinquirá, Jefferson Caro Casas, convocó un consejo extraordinario de seguridad y activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar las operaciones de búsqueda.
Otro caso de violencia en Boyacá
La región también se encuentra consternada por el caso de Sara Michel Vargas Vega, de 11 años, cuyos restos óseos fueron hallados en la vereda Vanegas. Medicina Legal confirmó que la menor fue asesinada poco después de su desaparición y desmembrada.
El obispo de la Diócesis Duitama Sogamoso, Edgar Aristizábal Quintero, expresó su dolor en nombre de las parroquias y comunidades locales, lamentando profundamente los hechos que han marcado de luto a Boyacá, un lugar históricamente conocido por su paz y defensa de la vida.
















