El pasado domingo 12 de enero, un ataque armado en el Bulevar del Oriente, en Cali, dejó un saldo de tres muertos y dos heridos. Según las primeras investigaciones, el crimen estaría relacionado con retaliaciones por el control del narcotráfico, de acuerdo con declaraciones del alcalde de Cali, Alejandro Eder.
Los hechos
Un hombre armado, a bordo de una motocicleta, disparó contra Julián López, de 41 años, y su madre, Nohelia López, de 74 años, en un sector cercano al barrio Marroquín. En el ataque también resultaron heridos María del Mar Mosquera, de 24 años, y dos personas más, entre ellas un menor de edad, quienes no eran los objetivos del sicario, según informó la Policía.
“Fue un ataque directo. Un hecho sicarial contra estas personas. Vamos a determinar los motivos detrás de este crimen”, declaró el coronel Germán Alfonso Manrique Cornejo, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Cali.
Posibles móviles
Aunque ninguna de las víctimas tiene antecedentes penales, las autoridades investigan un posible vínculo familiar con un narcotraficante, así como una posible conexión con otro asesinato relacionado con el tráfico de drogas.
El alcalde Eder anunció que se reforzará la presencia de la Fuerza Pública en la zona del crimen. Además, se ofreció una recompensa de 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables.

Contexto familiar y declaraciones
Entre las víctimas mortales se encuentran Julián López, quien tenía síndrome de Down, y su madre, Nohelia López. María del Mar Mosquera, una joven universitaria, también perdió la vida en este ataque.
Valentina Bedoya López, familiar de las víctimas, acusó directamente a la banda criminal Los Shottas de ser los responsables del crimen. En una entrevista exclusiva, relató su calvario tras los asesinatos de su novio, su madre y ahora de sus primos.
“Estoy segura de que fueron ellos, Los Shottas. Han destruido mi vida y temo por mi seguridad”, declaró Valentina. Además, señaló que las amenazas comenzaron tras la muerte de su pareja, John Arroyo Martínez, presuntamente asesinado por la misma banda.

Clamor por justicia
Valentina afirmó que los crímenes no tienen relación con deudas pendientes ni motivos económicos, sino que responden a un odio sistemático. “Han matado a mi familia, y si algo me pasa, quiero que sepan que fueron ellos”, expresó.
El alcalde Eder, en un balance sobre la situación de seguridad, destacó que, pese a este hecho, Cali registró 940 homicidios en 2024, la cifra más baja en 31 años. No obstante, reiteró su compromiso de reducir esta estadística durante 2025 y hacer justicia en este caso.
















