La masacre de la familia Lora Rincón, ocurrida el 29 de diciembre en Aguachica, Cesar, ha desatado una ola de extorsiones y amenazas en el municipio. En plena velación de las víctimas, varias personas de la comunidad religiosa fueron intimidadas mediante llamadas telefónicas en las que se exigían pagos de hasta dos millones de pesos.
De acuerdo con los afectados, las amenazas fueron realizadas en nombre del Clan del Golfo, advirtiendo que, de no cumplir con las exigencias, correrían la misma suerte que el pastor Marlon Lora, su esposa Yorley Rincón y sus hijos Ángela Natalia y Santiago Lora Quintero.

“Nos han llenado de miedo e incertidumbre. Durante la ceremonia, muchas personas, incluidos pastores y sus familias, recibieron estas llamadas intimidantes. La mayoría optamos por no contestar el celular”, señaló uno de los afectados.
Las intimidaciones también se han extendido a comerciantes y funcionarios públicos, incrementando la zozobra en Aguachica. Aunque las autoridades habían recomendado adoptar medidas de precaución, la situación ha sobrepasado límites alarmantes.

A pesar de este panorama, la comunidad ha mostrado unidad y solidaridad. Los habitantes de Aguachica han brindado su apoyo a los familiares y amigos de las víctimas, expresando su deseo de justicia y su esperanza de superar el miedo que ha dejado esta tragedia.
















