Delcy es madre soltera, se dedica a su trabajo con pasión y entrega, aunque esto signifique pasar menos tiempo con su hijo.
Delcy Carolina Schoonewwolff Mier es una mujer guerrera y decidida que ha enfrentado muchas adversidades para llegar a ser patrullera de la Policía Nacional.
A pesar de que su carrera como auxiliar de odontología le dejaba una buena remuneración, ella decidió dejarla para seguir su vocación como policía, apoyada por sus padres.
Pasó una infancia alegre en diversas partes del país debido a que su padre, Luis Guillermo Schoonewwolff Insignares, un exmilitar de la Armada de Colombia, era asignado a diferentes lugares con frecuencia.
Es la segunda de tres hermanos, uno de los cuales optó por servir en la Armada Nacional, mientras que el otro se dedica a la producción audiovisual.
Por poco no ingresa a la Escuela policial debido a que se le diagnosticó miopía que limitaba su visión lejana, sin embargo, su afán por formar parte de la institución era tan grande que optó por someterse a una operación ocular y volver a postularse.
Cuenta con orgullo que el exigente entrenamiento cotidiano en la academia le hizo perder 18 kilogramos de peso.
Una mujer con tenacidad y valentía
Después de graduarse de la Escuela Carlos Eugenio Restrepo de La Estrella, Antioquia, Delcy fue asignada a la Metropolitana de Barranquilla, donde se convirtió en la única mujer en su escuadra de 25 hombres.
A pesar de enfrentarse a momentos difíciles, como el enfrentamiento a bala con una banda de criminales en un barrio peligroso de Barranquilla, Delcy demostró ser un gran apoyo para sus compañeros.
Durante el auge del “plan pistola” ejecutado por el “Clan del Golfo”, sentía un profundo miedo por su seguridad, pero su fe lo impulsaba a confiar en Dios y a cumplir con su trabajo a pesar de la terrible amenaza que rodeaba su entorno. En medio de ese contexto, varios de sus compañeros perdieron la vida sin poder defenderse.
Luego de varios meses de patrullaje, a Delcy le salió un traslado sorpresivo a Cartagena de Indias, su ciudad natal. Allí, integra la unidad de tránsito y transportes, y más tarde se mueve a la parte administrativa, donde también demostró ser una excelente oficial.
Delcy ha sido víctima de amenazas y toda clase de insultos por parte de conductores irresponsables a quienes les inmovilizaba el vehículo o les hacía un comparendo. A pesar de eso, ha demostrado su valentía y dedicación en su trabajo.
La inspiración y motor de Delcy Carolina Schoonewwolff
Después de enamorarse y pedir un milagro, Delcy dio a luz a su hijo Luis Manuel, quien ahora tiene casi cuatro años y es el motor que la impulsa a seguir adelante.
Su pequeño hijo queda al cuidado de sus padres, ella es madre soltera por circunstancias derivadas de su trabajo, ya que el padre del niño también es Policía y casi nunca coincidían en los horarios y el amor eterno que se juraron ante el Milagroso, se fue apagando.

Delcy se dedica a su trabajo con pasión y entrega, aunque esto signifique pasar menos tiempo con su hijo.
Esta valiente mujer, con un espíritu guerrero y lleno de coraje, jamás a considerado abandonar su profesión como Patrullera de la Policía Nacional, afirma que está resguardada por la sangre de Cristo y aspira escalar dentro de la Institución, siempre manteniéndose firme y orgullosa, pues cree que su propósito es servir. Su lema de lucha es: “Si lo sueñas hoy, lo lograrás mañana”.
















