Un grupo de científicos ha presentado una denuncia acusando a Elon Musk, fundador y CEO de Tesla y SpaceX, de matar monos durante la experimentación de chips cerebrales.
La denuncia, que fue presentada el pasado 20 de septiembre, alega que al menos 15 monos murieron durante las pruebas de los chips cerebrales desarrollados por Neuralink, la empresa de Musk que se dedica a la investigación de la interfaz cerebro-máquina.
Según la denuncia, los monos fueron sometidos a cirugías para implantarles los chips, que luego fueron utilizados para controlar sus movimientos y sus emociones. Los científicos alegan que los monos sufrieron una serie de complicaciones durante el proceso, incluyendo infección, inflamación y daño cerebral.
En algunos casos, los monos fueron sacrificados por los científicos para evitarles sufrimiento. En otros casos, los monos murieron por complicaciones relacionadas con la cirugía.
La denuncia también alega que Neuralink no siguió los protocolos adecuados para el cuidado de los animales. Los científicos afirman que la empresa no proporcionó a los monos el tratamiento adecuado para las complicaciones que sufrieron, y que no tomó las medidas necesarias para prevenir su muerte.
Musk aún no ha respondido a las acusaciones. Neuralink ha emitido un comunicado en el que afirma que la empresa “se compromete a la máxima ética en el cuidado de los animales”.
La denuncia podría tener graves consecuencias para Musk y para Neuralink. Si las acusaciones se confirman, la empresa podría ser acusada de crueldad animal y de violar las leyes de protección de animales.
















