En un esfuerzo por promover el acceso a la tierra y fortalecer las comunidades agrícolas e indígenas, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) ha entregado un total de 371 hectáreas a 29 familias campesinas en La Guajira. Además, se formalizó la propiedad del resguardo Wuna’Apuchon Loma Fresca, otorgando más de 1.083 hectáreas a 310 familias del pueblo Wayuu.
El director de la ANT, Gerardo Vega Medina, resaltó la importancia de este proceso al señalar:
“Estas familias campesinas no tenían tierra. Se les entregan estos predios para que puedan trabajar, cultivar, vivir. Esto es parte de lo que quedó en el acuerdo de paz: entregar tierra a gente que no tiene en una extensión de tres millones de hectáreas y formalizar la propiedad de siete millones de hectáreas”.
La ANT adquirió cuatro fincas colindantes en el corregimiento Villa Martín de Riohacha para realizar estas entregas. Los predios La Ceiba 1, La Ceiba 2, San Juan y La Esperanza, que suman 371 hectáreas, fueron asignados a la Asociación de Tomarrazón Luz de Esperanza, facilitando actividades agrícolas y de pastoreo.
Jénner Díaz, uno de los beneficiarios, expresó su gratitud al Gobierno del Cambio por priorizar al campesinado:
“Para nosotros significa mucho el acceso a la tierra. Siempre hemos vivido en el campo. Aquí tenemos el objetivo de criar carneros y algunas reses y cultivar yuca, maíz y todo lo que podamos para sostener a nuestras familias”.
Por otro lado, el resguardo Wuna’Apuchon Loma Fresca, ubicado entre Albania y Riohacha, fue formalizado con el título de propiedad colectiva para las familias indígenas organizadas en ocho asentamientos.
Con estas acciones, alrededor de 1.000 personas se benefician en La Guajira con un total de 1.454,8 hectáreas, contribuyendo a la Reforma Agraria como una de las políticas fundamentales del Gobierno Nacional.













